El Puente De Bosset está en Argostoli, capital de la isla griega de Cefalonia, en el mar Jónico. Con una longitud de 689,9 metros, es presentado por distintas fuentes como el puente de piedra sobre el mar más largo de Europa, e incluso del mundo en su tipo. Su trazado atraviesa la bahía y conecta Argostoli con la zona de Drapano, separando la laguna de Koutavos del puerto.
Puente De Bosset: dónde está y cuándo se construyó

La historia del Puente De Bosset comenzó a inicios del siglo XIX, cuando las Islas Jónicas estaban bajo protectorado británico. En ese contexto, el ingeniero y militar suizo Charles Philippe de Bosset, que gobernaba Cefalonia desde 1810, impulsó distintas obras de infraestructura para mejorar la comunicación en la isla. El mayor proyecto fue justamente este puente, que acortaba de manera notable el camino hacia el norte de Cefalonia.
El puente fue construido en 1813. Según las reseñas históricas, primero se realizó en madera y después fue reemplazado por una estructura de arcos de piedra arenisca. Con el tiempo quedó asociado al nombre de su impulsor y pasó a ser conocido como Puente De Bosset, aunque también recibió otras denominaciones, como Puente Drapano.
Entre sus datos principales se destacan estos:
- Longitud: 689,9 metros.
- Año de construcción: 1813.
- Ubicación: Argostoli, isla de Cefalonia, Grecia.
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Puente De Bosset: por qué es tan importante
El valor del Puente De Bosset no depende solo de su longitud. También es una obra muy singular por su contexto: se trata de un puente de piedra construido sobre una superficie marina, algo poco común en Europa. Además, ayudó a transformar la movilidad en Cefalonia, porque evitaba rodear buena parte de la bahía para llegar a otras zonas de la isla.
Otro detalle muy llamativo es que en un punto intermedio del puente se levanta un obelisco de piedra sobre una pequeña isla artificial. Ese elemento conmemorativo fue colocado para recordar la etapa del protectorado británico y hoy es una de las imágenes más reconocibles del lugar.
Puente De Bosset: cómo resistió el paso del tiempo

Uno de los aspectos más interesantes del Puente De Bosset es su capacidad para mantenerse en pie durante más de dos siglos. A lo largo de su historia soportó el uso cotidiano, modificaciones constructivas y también terremotos, un dato especialmente importante en una región como Cefalonia, donde la actividad sísmica forma parte de la realidad geográfica. Durante el gran terremoto de 1953, varios tramos sufrieron daños visibles.
Después de ese episodio, se hicieron reparaciones con rellenos de hormigón. Sin embargo, estudios posteriores recomendaron recuperar materiales más cercanos a los originales. Por eso, entre 2011 y 2013 se realizó una restauración integral: se reemplazaron los rellenos de hormigón por piedra arenisca, se quitó el asfalto y se repusieron farolas inspiradas en las antiguas. Gracias a esas obras, el puente pudo conservar mejor su aspecto histórico.
Además, en 1970 fue declarado monumento histórico, una decisión que reforzó su protección patrimonial.
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Puente De Bosset: cómo se puede visitar hoy
En la actualidad, el Puente De Bosset ya no funciona como paso para autos. Primero se cerró al tráfico pesado y luego también a los automóviles, hasta quedar como puente peatonal. Eso cambió por completo la experiencia de visita: hoy se lo recorre caminando, con vistas abiertas hacia Argostoli, la laguna de Koutavos y las montañas de Cefalonia.
Visitarlo es relativamente sencillo para quienes llegan a Argostoli, ya que el puente está integrado al paisaje urbano de la ciudad y forma parte de los recorridos turísticos más conocidos de la isla. Su atractivo no está solo en la historia, sino también en el entorno: el agua calma de la bahía, el obelisco central y la curva suave de la estructura le dan una imagen muy particular.
Puente De Bosset: las curiosidades que lo vuelven único
Hay varias razones por las que el Puente De Bosset resulta tan llamativo. La primera es obvia: su longitud, que lo ubica entre los grandes récords de la ingeniería histórica en piedra. La segunda es su ubicación, ya que no atraviesa un río sino una bahía marina. Y la tercera es su larga vida útil, porque lleva más de 200 años en pie pese a terremotos, cambios de materiales y transformaciones urbanas.
Por todo eso, el Puente De Bosset no es solo una construcción antigua de Grecia. Es una obra que resume historia, ingeniería y paisaje en un mismo lugar. Y justamente esa combinación explica por qué sigue siendo uno de los puentes más curiosos y admirados de Europa.