La historia de Dyrehavsbakken (conocido popularmente como "Bakken") es realmente única. Todo comenzó en el año 1583, cuando una mujer llamada Kirsten Piil descubrió un manantial de agua pura en un bosque al norte de Copenhague. En aquella época, la calidad del agua en las ciudades era muy mala, por lo que la noticia del hallazgo se difundió rápidamente. La gente comenzó a viajar hasta allí buscando las propiedades curativas del agua, y pronto aparecieron artistas, malabaristas y vendedores para entretener a la multitud.
Durante muchos años el bosque fue un coto de caza privado de la corona danesa, pero en 1756 el rey Federico V decidió abrir el área al público general. Esto permitió que Dyrehavsbakken creciera de forma definitiva. Lo más asombroso es que, a diferencia de los parques modernos que pertenecen a una sola empresa, Bakken es una colección de pequeños negocios, restaurantes y juegos que pertenecen a diferentes familias, lo que le da un ambiente de feria antigua muy acogedor y especial.
Los juegos y atracciones del parque Dyrehavsbakken
A pesar de ser tan antiguo, el parque supo adaptarse a los tiempos modernos. Hoy en día cuenta con 5 montañas rusas y decenas de juegos mecánicos para todas las edades. Sin embargo, su mayor tesoro es la montaña rusa de madera llamada Rutschebanen, inaugurada en 1932. Durante décadas, esta atracción requería de un "operador de frenos" que viajaba en el tren para controlar la velocidad manualmente, una característica clásica de los parques de antes.
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El parque se encuentra dentro de Jægersborg Dyrehave, un inmenso parque forestal de aproximadamente 11 kilómetros cuadrados que es famoso por sus más de 2.000 ciervos salvajes. Visitar Dyrehavsbakken es una experiencia dinámica: podés pasar de la adrenalina de una caída libre al silencio absoluto de un bosque declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es un lugar donde el tamaño de la diversión no se mide en píxeles, sino en sonrisas compartidas.
Datos clave de este tesoro danés
- Año de fundación: 1583.
- Personaje emblemático: Pjerrot, el payaso blanco que entretiene a los chicos desde hace siglos.
- Ubicación: Klampenborg, Dinamarca.
- Entrada: el acceso al parque es gratuito; solo se paga por el uso de los juegos.
Curiosidades y características de la visita a Dyrehavsbakken
Una de las mayores curiosidades de Dyrehavsbakken es que, para mantener su estética clásica y natural, no se permiten grandes carteles luminosos de neón ni marcas internacionales de comida rápida. Todo en el parque tiene un estilo rústico y colorido que nos hace sentir dentro de un cuento de hadas. Además, es el hogar del famoso payaso Pjerrot, quien cada día realiza funciones para los más pequeños, manteniendo viva una tradición teatral que ha pasado de generación en generación.
Actualmente, el parque abre sus puertas de marzo a septiembre y también durante las temporadas de Halloween y Navidad. Para llegar, muchas familias utilizan el tren desde Copenhague y luego caminan por el bosque o alquilan carruajes tirados por caballos, haciendo que el viaje sea parte de la aventura. Es, sin dudas, el parque más original del mundo porque respeta su pasado mientras celebra el presente.
Para los chicos y chicas que aman los parques de diversiones, Dyrehavsbakken es la prueba de que lo clásico nunca pasa de moda. Nos enseña que el deseo de jugar y pasar un buen rato con amigos es algo que nos une a los humanos desde hace siglos. En un mundo lleno de pantallas, este rincón de Dinamarca nos invita a disfrutar del aire libre, de la historia y de la magia de un manantial que, hace mucho tiempo, decidió que el mundo necesitaba un poco más de alegría.