El 7 de febrero quedó marcado en la historia nacional por una hazaña poco conocida. Ese día de 1952, la Aviación Naval Argentina concretó el primer vuelo con descenso en la Antártida realizado desde Sudamérica.
La misión partió desde Río Grande, en Tierra del Fuego, uno de los puntos habitados más australes del país. Desde allí, dos aviones anfibios Catalina emprendieron el cruce del temido Pasaje de Drake, una de las zonas marítimas más peligrosas del mundo por sus vientos y corrientes.

El objetivo era claro: llegar a la isla Decepción y llevar correspondencia a las dotaciones argentinas que se encontraban allí. Una vez completado, el operativo resultó un éxito.
A partir de ese vuelo se estableció el servicio aeropostal naval entre la Argentina y sus bases antárticas, un avance clave para la comunicación, la logística y la consolidación de la actividad científica y militar en la región.
El 7 de febrero y el primer vuelo antártico argentino
La misión estuvo a cargo de dos aviones anfibios Catalina, identificados como 3-P-5 y 2-P-3, pertenecientes a la Aviación Naval. Estas aeronaves estaban especialmente adaptadas para operar en zonas extremas y podían acuatizar en superficies heladas o en mares abiertos.
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Tras varias horas de vuelo, los Catalina lograron acuatizar en la isla Decepción, una isla volcánica ubicada en el archipiélago de las Shetland del Sur. Allí se realizó la primera estafeta postal aérea en territorio antártico, un hecho inédito hasta ese momento.
La entrega de correspondencia marcó el inicio formal del correo aéreo con la Antártida, un hito sin igual del que la Argentina fue una parte fundamental.
Detalles clave de una misión histórica
Algunos aspectos de este vuelo permiten dimensionar su importancia:
- Cruce del Pasaje de Drake: una de las travesías aéreas más complejas por las condiciones climáticas extremas.
- Uso de aviones anfibios: los Catalina permitieron acuatizar en zonas sin pistas de aterrizaje.
- Primera estafeta postal antártica: se transportó correspondencia oficial, inaugurando el correo aéreo en la región.
- Punto de partida estratégico: Río Grande funcionó como base clave para las operaciones antárticas argentinas.
Este logro fue posible gracias a la planificación, la experiencia de las tripulaciones y el desarrollo técnico alcanzado por la Aviación Naval a mediados del siglo XX.