El Mar Muerto es un lago salado ubicado en el continente asiático que llama la atención por dos razones muy conocidas: su altísima salinidad y su posición extrema en el relieve.
Su superficie se encuentra a más de 400 metros por debajo del nivel del mar, y por eso suele decirse que allí está una de las cotas más bajas de la superficie terrestre. En realidad, se trata del cuerpo de agua con la elevación más baja de la superficie de la Tierra.
Dónde queda el Mar Muerto y por qué no es un mar común
El Mar Muerto se ubica precisamente en el sudoeste de Asia, entre Israel y Jordania, en la depresión del valle del río Jordán. Aunque su nombre incluye la palabra "mar", distintos especialistas explican que en realidad es un lago salado cerrado, es decir, un cuerpo de agua continental que no tiene salida hacia el océano.
Recibe casi toda su agua del río Jordán y de cursos menores, pero esa agua no continúa viaje hacia otro lugar: queda atrapada en la cuenca. Ese detalle es importante porque ayuda a entender casi todo lo demás.
Cuando un lago no tiene desagüe, el agua solo puede desaparecer de una manera: por evaporación. En el caso del Mar Muerto, además, el clima es muy cálido y seco, así que la evaporación es de niveles elevados.
Por eso, a medida que el agua se evapora, las sales y los minerales quedan atrás y se concentran cada vez más. Esa es una de las razones por las que sus aguas son tan densas y hacen que las personas floten con mucha facilidad.
¿Por qué el Mar Muerto está tan abajo?

La palabra cota se usa para indicar la altura de un punto con respecto a una referencia, que muchas veces es el nivel del mar. En el Mar Muerto, esa cota es extraordinariamente baja porque el lago se encuentra dentro de una gran depresión tectónica.
Britannica señala que su superficie estaba alrededor de 400 metros por debajo del nivel del mar a mediados del siglo XX, y que hacia mediados de la década de 2010 había llegado a unos 430 metros bajo ese nivel, después de una fuerte caída.
En otras palabras, el Mar Muerto no está "abajo" solo porque tenga poca agua o porque sea un lago profundo. Está abajo porque se apoya dentro de una zona del terreno que se fue hundiendo a lo largo de muchísimo tiempo.
Desde el punto de vista geológico, el Mar Muerto forma parte del sistema de fracturas y hundimientos conocido como rift del Mar Muerto o valle del Jordán. Allí actúan grandes fuerzas de la corteza terrestre que modificaron el relieve y generaron una cuenca cerrada.
Por eso, el lago quedó encajado entre zonas más elevadas, como las colinas de Judea al oeste y las mesetas de Transjordania al este. Ese origen tectónico explica por qué el lugar es tan singular.
Por qué sus aguas son tan densas

La fama del Mar Muerto no se debe solo a su altitud negativa. También es conocido por su salinidad extraordinaria: se estima que tiene un contenido salino cercano al 34,2 %, muy por encima del promedio oceánico, que ronda el 3,5 %. En otras palabras, sus aguas son casi nueve veces más saladas que las del mar.
Esa concentración de sales tiene una explicación sencilla, que ya mencionamos más arriba: como el agua entra, pero no sale, y como el calor favorece una evaporación constante, los minerales quedan atrapados y se acumulan.
El resultado es un lago muy denso, en el que el cuerpo humano flota fácilmente. Esa particularidad ayudó a volver famoso al Mar Muerto en todo el mundo, pero al mismo tiempo hace que el ambiente sea muy hostil para peces y otros organismos que sí viven en mares y lagos menos salados.
El Mar Muerto también está cambiando

Otro dato importante es que el Mar Muerto no tiene hoy el mismo nivel que hace décadas. Desde la década de 1960, Israel y Jordania desviaron gran parte del caudal del río Jordán a partir de represas, canalizaciones y estaciones de bombeo. Así, aumentaron el uso comercial del agua del lago.
Como consecuencia, el nivel descendió de forma muy marcada, y hacia mediados de la década de 2010 el lago seguía bajando alrededor de un metro por año.
