Qué es una cuenca hidrográfica y cómo se forma - Billiken
 

Qué es una cuenca hidrográfica y cómo se forma

Qué es una cuenca hidrográfica y cómo se forma
Una cuenca hidrográfica es el territorio donde toda el agua escurre hacia un mismo punto, como un río, un lago o el mar. Aunque a veces pase desapercibida, ayuda a entender cómo circula el agua, cómo se organizan los paisajes y por qué lo que ocurre aguas arriba también afecta a las zonas más bajas.

Cuando llueve sobre una montaña, una llanura o una ciudad, el agua no se mueve de manera desordenada. Siempre sigue un recorrido, condicionado por la pendiente del terreno, los suelos, la vegetación y los cauces que encuentra a su paso. Ese recorrido forma parte de una cuenca hidrográfica.

Dicho de manera simple, una cuenca hidrográfica es un área de terreno en la que el agua de lluvia, deshielo o manantiales drena hacia un punto común. Ese punto puede ser un arroyo, un río, una laguna, un estuario o el océano. Por eso se la usa como una unidad natural para estudiar y gestionar el agua.

Este concepto sirve para explicar por qué una inundación en una zona puede depender de lo que pasó varios kilómetros más arriba, o por qué la contaminación de un arroyo termina afectando a un río mayor. En una cuenca, todo está conectado por el movimiento del agua.

Cómo se forma una cuenca hidrográfica

Qué es una cuenca hidrográfica y cómo se forma

Una cuenca hidrográfica se forma a partir del relieve. Las partes más altas del terreno, como sierras, lomadas o divisorias naturales, marcan sus bordes. Desde allí, el agua cae y comienza a desplazarse hacia las zonas más bajas, siguiendo la pendiente. Ese límite natural se conoce como divisoria de aguas, porque separa una cuenca de otra.

El proceso no depende solo de un río principal. También intervienen pequeños arroyos, zanjones, humedales, lagunas y hasta aguas subterráneas. Todos esos aportes se integran en un mismo sistema, que termina descargando en un punto común. Por eso una cuenca puede ser muy pequeña, como la de un arroyo local, o enorme, como la Cuenca del Plata.

Con el paso del tiempo, la erosión y el escurrimiento van modelando ese territorio. El agua abre cauces, profundiza valles, transporta sedimentos y modifica la forma del paisaje. En ese sentido, una cuenca hidrográfica es un sistema vivo, que cambia y se reorganiza según el clima, el uso del suelo y la dinámica natural del agua.

Cuenca hidrográfica: partes y ejemplos para entenderla mejor

Para entender mejor qué es una cuenca hidrográfica, conviene mirar algunos de sus componentes más importantes:

  • Divisoria de aguas: es el límite natural que separa una cuenca de otra. Suele coincidir con zonas altas del relieve.
  • Cauce principal: es el río o arroyo más importante del sistema, hacia el que desembocan otros cursos menores.
  • Afluentes: son los cursos de agua más pequeños que aportan caudal al cauce principal.
  • Desembocadura o salida: es el punto final hacia donde drena el sistema, que puede ser otro río, un lago o el mar.

Cuáles son las cuencas más importantes de la Argentina

Qué es una cuenca hidrográfica y cómo se forma
Mapa satelital del Río de la Plata y parte de su cuenca. Fuente: Wikimedia Commons.

En la Argentina hay cuencas muy distintas entre sí, pero si se mira el territorio en términos de superficie y extensión, la más importante es la Cuenca del Plata. Es la de mayor significación para el país y para la región, porque reúne sistemas como los de los ríos Paraná, Paraguay, Uruguay y Río de la Plata, además de numerosos afluentes.

Dentro del territorio argentino, este conjunto domina buena parte del noreste y del centro-este, y es clave tanto por su tamaño como por su peso ambiental, económico y poblacional.

Otra gran área hidrográfica del país está formada por las cuencas patagónicas con vertiente atlántica. Allí aparecen sistemas importantes como los de los ríos Colorado, Negro, Chubut, Deseado y Santa Cruz, además de otros cursos menores del sur argentino.

En conjunto, estas cuencas ocupan una porción muy amplia del territorio y organizan gran parte del drenaje superficial de la Patagonia hacia el océano Atlántico.

También tienen mucha relevancia las cuencas endorreicas o cerradas, es decir, aquellas que no desembocan en el mar. Entre las más importantes se encuentran el sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, que atraviesa buena parte del oeste y centro del país, y el sistema de Mar Chiquita, donde se destaca la cuenca del río Salí-Dulce.

En estos casos, el agua termina en lagunas, bañados o salares, lo que da lugar a paisajes muy distintos de los de las cuencas exorreicas.

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