La historia de la Torre del Oro comenzó en el año 1220, por orden del gobernador almohade de Sevilla, Abù l-Ulà. Su función original era puramente defensiva: servía para cerrar el paso al puerto de la ciudad mediante una gruesa cadena de hierro que se extendía sobre el río hasta la otra orilla. En aquel entonces, Sevilla era un punto estratégico vital y la torre era el último obstáculo para cualquier barco enemigo que intentara invadir la ciudad por agua.
La construcción no se hizo de una sola vez. La torre que vemos hoy tiene tres cuerpos o niveles bien diferenciados. El primero, de base dodecagonal (doce lados), es el más antiguo. El segundo nivel se construyó en el siglo XIV por orden de Pedro I el Cruel, y el pequeño remate cilíndrico superior, que termina en una cúpula dorada, que se instaló recién en 1760. A lo largo de los siglos, la Torre del Oro ha sobrevivido a terremotos devastadores, como el de Lisboa en 1755, demostrando la increíble solidez de su diseño original.
Secretos y arquitectura: características de la Torre del Oro

A pesar de su nombre, la Torre del Oro nunca estuvo recubierta de láminas de oro. Durante mucho tiempo se creyó que su nombre se debía a que allí se almacenaban las riquezas que los barcos traían de América. Sin embargo, estudios científicos modernos han revelado una realidad diferente pero igual de sorprendente. El brillo dorado que la caracteriza se debe a una mezcla de mortero de cal y paja prensada que, al recibir la luz del sol directamente, produce un reflejo amarillento sobre el río.
Con una altura total de 36 metros, este monumento ha tenido múltiples usos: fue torre de vigilancia, prisión para miembros de la nobleza y hoy alberga el Museo Marítimo de Sevilla. Al visitarla, se pueden ver brújulas antiguas, maquetas de barcos famosos y documentos que narran la importancia de la navegación para España. Subir a su terraza permite disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad, con la Giralda y el río Guadalquivir como protagonistas.
Datos destacados de este icono sevillano
- Año de inicio de construcción: 1220.
- Altura total: 36 metros.
- Estilo arquitectónico: Almohade (primer cuerpo) y gótico (segundo cuerpo).
- Función actual: Museo Marítimo de Sevilla.
Curiosidades y conservación de la Torre del Oro

Una de las leyendas más curiosas cuenta que la torre estaba conectada con otra torre similar en la orilla opuesta, el Castillo de San Jorge, a través de la famosa cadena que bloqueaba el río. Aunque hoy esa cadena ya no existe, la Torre del Oro sigue siendo el punto de referencia para todos los barcos que pasean por el Guadalquivir.
Su conservación es un orgullo para los españoles. A pesar de que estuvo a punto de ser demolida en varias ocasiones durante el siglo XIX para ampliar el puerto, la presión de los ciudadanos de Sevilla logró salvarla. Hoy es considerada Bien de Interés Cultural y un sitio de visita obligatoria para los turistas de todo el mundo.

