El Aconcagua está en la provincia de Mendoza y alcanza los 6.962 metros sobre el nivel del mar, una altura que lo convierte en la cumbre más alta de América, del hemisferio occidental y de todo el planeta fuera de Asia.
Además de su altura, el Aconcagua llama la atención por su paisaje de alta montaña, sus glaciares y su historia. Y, también, fue un sitio importante para los pueblos andinos antes de la llegada de los europeos.
¿En qué parte de Mendoza está la montaña más alta de América?

El cerro se encuentra dentro del Parque Provincial Aconcagua, un área protegida de la ecorregión altoandina, y está rodeado por otras cumbres que superan los 5.000 metros. Allí, el ambiente de alta montaña es frío, seco y ventoso.
El parque protege glaciares que alimentan ríos y vegas altoandinas, además de una diversidad de flora y fauna adaptada a la aridez y a las bajas temperaturas. Esos paisajes explican también por qué el Aconcagua es tan atractivo para montañistas y caminantes de todo el mundo.
Mirá También

Aconcagua: ¿cómo es la pirca arqueológica que se encontró a más de 4.200 metros sobre el nivel del mar?
Sobre el origen de su nombre hay debate. La versión más difundida dice que el nombre tiene una raíz quechua: Akon-Kahuak, que se traduce como "Centinela de Piedra". Pero en la página del Instituto Geográfico Nacional, la explicación es otra.
Según esa versión, el nombre es la forma escrita española que se deformó de dos palabras del aymará: hanku ("blanco") y qawa ("camisa", "túnica"). Para ese pueblo originario, las montañas eran sinónimo de lo ancestral.
Historia(s) del Aconcagua

La zona del Aconcagua tuvo presencia humana desde tiempos precolombinos. El valle del río Cuevas, al sur del cerro, fue lugar de cruce de los Andes desde épocas antiguas y allí quedaron vestigios históricos de distintas etapas. A eso se suma que el cerro fue un sitio ceremonial incaico.
Los ejércitos del Imperio inca llegaron a este sector andino desde Cuzco y dejaron una extensa red vial del Qhapaq Ñan. Incluso en 1985 se halló en el Aconcagua un enterratorio inca con el llamado “Niño del Aconcagua”, una muestra de la importancia sagrada que tuvo la montaña para ellos.
En tiempos modernos, la primera ascensión registrada a la cumbre ocurrió el 14 de enero de 1897. Según el Gobierno de Mendoza, quien hizo cumbre fue el montañista suizo Matthias Zürbriggen, una figura muy destacada del andinismo de fines del siglo XIX. Décadas después, el 8 de marzo de 1934, Nicolás Plantamura se convirtió en el primer argentino en llegar a la cima.
