Clásico de clásicos: conocé la historia en detalle de la Estanciera y cómo se convirtió en un “fierro” de Argentina

Producida en la mítica fábrica de Santa Isabel, en Córdoba, este vehículo fue mucho más que una camioneta: fue el símbolo del progreso industrial argentino. Descubrí cómo la Estanciera revolucionó el transporte familiar y laboral en nuestro país desde su aparición en la década del 50.
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La historia de la Estanciera comenzó a escribirse en 1957, cuando la empresa Industrias Káiser Argentina (IKA) decidió fabricar en el país un vehículo basado en el diseño del Willys Jeep Station Wagon de Estados Unidos. Sin embargo, no fue una simple copia: se adaptó a las necesidades de nuestros caminos y a la dureza del campo argentino. El primer modelo salió de la línea de montaje el 14 de mayo de aquel año, marcando el inicio de una era dorada para la industria automotriz nacional.

Este vehículo fue pionero por ser uno de los primeros modelos de tipo "rural" o station wagon producidos masivamente en Argentina. Su diseño robusto y su amplio espacio interior permitían que se usara tanto para ir al mercado como para llevar a toda la familia de vacaciones. Era, literalmente, un "tanque" con ventanas que no le temía al barro ni a las rutas de ripio de nuestra Patagonia.

Características técnicas y el éxito de la Estanciera en el país

Aspecto de la Estanciera.

¿Por qué se la llamaba un "fierro"? La respuesta está en su mecánica simple y resistente. Los modelos más recordados venían equipados con el motor Continental 226 de seis cilindros, y más tarde con el famoso motor Tornado. De acuerdo con el sitio especializado Test del Ayer, la Estanciera destacaba por su gran capacidad de carga y su tracción, que en algunas versiones era simple y en otras doble, ideal para las zonas rurales más difíciles.

A lo largo de su producción, se fabricaron más de 71.000 unidades, un número impresionante que demuestra su popularidad. Existieron versiones para todos los gustos: desde la furgoneta de carga hasta la lujosa versión familiar con detalles de madera y tapizados mejorados. Su éxito se debió a que era un vehículo "multitarea" que servía para el reparto, el transporte escolar o la aventura.

Datos destacados de este clásico argentino

  • Período de producción: desde 1957 hasta 1970.
  • Motorización icónica: Motores Continental e IKA Tornado.
  • Hito histórico: el último modelo salió de fábrica en 1970, dejando un legado imborrable.
  • Apodo cariñoso: siempre fue conocida como "el fierro argentino" por su durabilidad.

El legado cultural y la pasión por la Estanciera

Propaganda de la camioneta.

Incluso hoy, después de tantas décadas, es común ver alguna de estas camionetas circulando orgullosa por los pueblos del interior o brillando en las exposiciones de autos antiguos. Para los argentinos, la Estanciera representa una época donde el país soñaba en grande y las fábricas trabajaban día y noche. Fue la compañera de aventuras de miles de abuelos y padres, y por eso su valor trasciende lo fierrero para convertirse en algo puramente emotivo.

Este vehículo es un ejemplo de la capacidad creativa de nuestra industria. Nos enseña que un buen diseño es aquel que perdura en el tiempo y que se adapta a su entorno. Hoy, la Estanciera es una pieza de colección que nos recuerda que lo hecho en casa tiene un valor especial.

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