El cometa Halley es uno de los objetos astronómicos más famosos de la historia. Aunque no se puede ver todos los años, su nombre vuelve a aparecer cada vez que se habla de lluvias de meteoros como las Eta Acuáridas, que ocurren en mayo, o las Oriónidas, que llegan en octubre.
La última vez que la humanidad pudo observarlo desde la Tierra fue en 1986. Su próximo regreso está previsto para 2061, cuando volverá a acercarse al Sol y podrá verse nuevamente desde nuestro planeta.
En esta nota vas a aprender:
- Qué es el cometa Halley.
- Cuándo volverá a verse desde la Tierra.
- Por qué lleva ese nombre.
- Qué relación tiene con las Eta Acuáridas y las Oriónidas.
Qué es el cometa Halley

El cometa Halley es un cometa periódico. Esto significa que no pasa una sola vez por el Sistema Solar, sino que vuelve cada cierto tiempo. En su caso, tarda aproximadamente 76 años en completar una vuelta alrededor del Sol.
Los cometas están formados por hielo, polvo, roca y gases congelados. Cuando se acercan al Sol, parte de ese material se calienta y se desprende, formando una especie de atmósfera brillante llamada coma y, muchas veces, una cola que puede extenderse millones de kilómetros.
Aunque desde la Tierra un cometa puede parecer una mancha luminosa o una estrella con cola, en realidad es un cuerpo pequeño en comparación con planetas y lunas. Lo que lo vuelve visible es el material que libera cuando recibe calor solar.
Cuándo volverá a verse el cometa Halley
El cometa Halley fue visto por última vez desde la Tierra en 1986. Ese año despertó enorme expectativa, porque muchas personas sabían que no volverían a tener otra oportunidad de observarlo.
Su próximo paso está previsto para 2061. Eso significa que quienes no habían nacido o eran muy pequeños en 1986 tendrán una nueva oportunidad de verlo dentro de algunas décadas.
El período del Halley no es siempre exactamente igual. Aunque suele decirse que vuelve cada 76 años, su órbita puede variar por la influencia gravitatoria de los planetas, especialmente los más grandes. Por eso, sus apariciones históricas no siempre estuvieron separadas por la misma cantidad exacta de años.
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Por qué se llama cometa Halley
El cometa lleva su nombre en honor al astrónomo inglés Edmond Halley, que vivió entre los siglos XVII y XVIII. En una época en la que muchas personas pensaban que los cometas aparecían una sola vez y luego desaparecían para siempre, Halley propuso una idea revolucionaria.
El astrónomo estudió registros de cometas observados en 1531, 1607 y 1682. Al comparar sus órbitas, llegó a la conclusión de que no se trataba de tres cometas distintos, sino del mismo objeto que regresaba periódicamente.
En 1705, usando los trabajos de Isaac Newton sobre la gravedad y el movimiento de los cuerpos celestes, Halley predijo que el cometa volvería en 1758. Aunque él no vivió para verlo, su predicción se cumplió. Ese fue un momento clave para la astronomía, porque confirmó que algunos cometas podían regresar de manera regular.
El cometa Halley y sus visitas históricas

El cometa Halley fue observado por distintas civilizaciones durante más de dos mil años. Uno de sus registros más antiguos se remonta al año 240 a. C., aunque en ese momento todavía no se sabía que se trataba del mismo cometa que volvería siglos después.
También aparece representado en el Tapiz de Bayeux, una obra medieval que muestra la conquista normanda de Inglaterra y la Batalla de Hastings de 1066. En esa época, los cometas muchas veces eran interpretados como señales o presagios, porque su aparición resultaba inesperada y llamativa.
Con el avance de la ciencia, esa mirada cambió. El Halley dejó de verse como un misterio imposible de explicar y pasó a convertirse en una prueba de que el movimiento de algunos cuerpos celestes podía calcularse.
Qué relación tiene con las Eta Acuáridas
Aunque el cometa Halley no se ve desde 1986, sus restos aparecen todos los años en el cielo. Esto ocurre porque, cada vez que pasa cerca del Sol, deja partículas de polvo y roca en su órbita.
Cuando la Tierra atraviesa esas zonas de restos, algunas partículas entran en la atmósfera a gran velocidad y se desintegran. Desde la superficie, vemos ese proceso como trazos luminosos llamados meteoros o “estrellas fugaces”.
En mayo, esos restos producen la lluvia de meteoros Eta Acuáridas. En octubre, generan las Oriónidas. Por eso, cada año hay dos oportunidades de observar fragmentos vinculados al Halley, aunque el cometa en sí no esté cerca.
Por qué el cometa Halley es tan importante para la ciencia
El Halley fue importante porque ayudó a demostrar que los cometas podían tener órbitas periódicas. También fue estudiado con gran detalle en 1986, cuando distintas misiones espaciales se acercaron para observarlo.
Una de las más famosas fue Giotto, una misión de la Agencia Espacial Europea que logró fotografiar su núcleo. Gracias a esas observaciones, los científicos pudieron conocer mejor la forma, composición y comportamiento de un cometa.
El estudio del Halley también ayuda a entender el origen del Sistema Solar. Los cometas conservan materiales muy antiguos, formados en las primeras etapas de nuestro vecindario cósmico. Por eso, observarlos es una forma de estudiar pistas sobre cómo se formaron el Sol, los planetas y otros cuerpos espaciales.
Cómo será su regreso en 2061
Todavía faltan varias décadas para que el cometa Halley vuelva a observarse desde la Tierra. Cuando eso ocurra, la tecnología disponible será muy distinta a la de 1986, por lo que seguramente habrá nuevos instrumentos, telescopios y misiones capaces de estudiarlo con más precisión.
Su regreso también será un acontecimiento cultural. Muchas personas que escucharon hablar del Halley por sus padres o abuelos podrán verlo por primera vez. Y quienes lo observaron en 1986 podrán recordar uno de los fenómenos astronómicos más esperados del siglo XX.
Hasta entonces, el Halley seguirá presente de otra manera: en las lluvias de meteoros que sus restos generan todos los años.
