La historia de esta imponente obra comenzó como parte de los festejos por el Centenario de la Independencia de México. El entonces presidente Porfirio Díaz encargó el proyecto al arquitecto Antonio Rivas Mercado, mientras que la escultura de bronce con recubrimiento de oro se identifica como una obra del artista italiano Enrique Alciati. Aunque la primera piedra se colocó el 2 de enero 1902, la construcción enfrentó grandes desafíos geológicos debido a la inestabilidad del suelo de la ciudad, lo que obligó a demoler lo avanzado y reconstruir la base con una técnica de cimentación innovadora para la época.
Finalmente, el Monumento a la Independencia se inauguró el 16 de septiembre de 1910. Ubicado en la emblemática Avenida Paseo de la Reforma, su diseño se inspiró en las columnas honorarias de los romanos y franceses. Hoy, al observar su historia de 124 años, comprendemos que no solo es un hito arquitectónico, sino también un mausoleo, ya que en su base descansan los restos de importantes héroes de la patria como Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Juan Aldama.
Características y mística del Monumento a la Independencia de la Ciudad de México
Lo que más llama la atención de los visitantes es la "Victoria Alada" que corona la cima. Esta figura sostiene una corona de laurel, símbolo de la victoria, y una cadena rota de tres eslabones, que representa el fin de los tres siglos de dominio español. La columna tiene una altura total de 52 metros y, para llegar al mirador que se encuentra justo debajo de la estatua, los visitantes deben subir una escalera de caracol de 200 escalones.
El monumento ha sido testigo de los eventos más importantes de la vida social de México. Es el lugar donde se celebran triunfos deportivos, se realizan manifestaciones y se reciben visitas de Estado. Además, la estructura ha demostrado una resistencia asombrosa: aunque la estatua cayó durante un fuerte terremoto en 1957, se restauró y se colocó nuevamente en su sitio, convirtiéndose en un símbolo de la capacidad de los mexicanos para ponerse de pie frente a la adversidad.
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Datos y curiosidades de este ícono de la Ciudad de México
- Altura: 45 metros desde la base hasta la punta de las alas.
- Materiales: Chiluca (una piedra volcánica), mármol, bronce y recubrimiento de oro de 24 quilates.
- Esculturas en la base: Representan la Ley, la Justicia, la Guerra y la Paz.
- Ubicación: Glorieta de Paseo de la Reforma y calle Florencia, Ciudad de México.
Cómo visitar este gigante de oro
Visitar el Monumento a la Independencia es una de las actividades preferidas de los turistas que llegan a la capital mexicana. Se puede caminar por sus alrededores en cualquier momento del día, y durante las noches la estructura se ilumina con colores vibrantes, creando un espectáculo visual inolvidable. Para aquellos que deseen ingresar al interior o subir al mirador, es necesario tramitar un permiso especial, ya que el acceso está controlado para preservar la integridad del patrimonio histórico.
A 124 años del inicio de su construcción, el monumento sigue sumando historias. La columna ha tenido que ser "ajustada" en varias ocasiones debido al hundimiento gradual de la ciudad; de hecho, hoy cuenta con más escalones en su base que los que tenía originalmente. Estas adaptaciones son una metáfora de México: un país que cambia y crece, pero que mantiene firmes sus valores de libertad.
Para los chicos y chicas que aman la historia, el "Ángel" es una lección abierta sobre cómo el arte puede contar la lucha de un pueblo. Cada vez que alguien levanta la vista hacia esa figura dorada, recuerda que la independencia es un tesoro que se construye y se protege todos los días.