En las décadas de 1840 y 1850, el territorio argentino atravesó una de las etapas más tensas de su historia. En los años finales del gobierno de Juan Manuel de Rosas, Buenos Aires concentraba un enorme poder dentro de la Confederación Argentina, mientras el federalismo marcaba buena parte de la vida política.
Ese escenario cambió de manera brusca después de la batalla de Caseros, en 1852. La derrota de Rosas abrió un nuevo período, y entonces Buenos Aires se separó del resto de las provincias. Durante varios años coexistieron dos espacios políticos enfrentados, con pactos, rupturas y nuevas guerras.

Por eso, la bandera que ilustra esta nota funciona como una pista visual de ese tiempo en que el país todavía no había llegado a su organización definitiva como República Argentina.
La bandera de la Confederación Argentina
Muchas veces es difícil rastrear banderas, sobre todo en épocas de cambio político y territorial constante. Eso aplica en prácticamente todos los países del mundo, que vieron nacer y morir distintas repúblicas, regiones y confederaciones en pocos años hasta que lograron establecerse como Estados nacionales bien definidos.
Y Argentina, por supuesto, no escapa a esos vaivenes de la historia, algo que se refleja en las múltiples enseñas provinciales y nacionales que surgieron en pocas décadas. En el caso de la bandera que ilustra esta nota, la prueba oficial más clara de una bandera casi idéntica aparece en el Museo Histórico Nacional.
Allí se describe una enseña tomada en la Vuelta de Obligado, en 1845, con tres franjas horizontales, un sol rojo en la banda blanca y gorros rojos en las franjas azules. Esa pieza permite afirmar que este tipo de diseño, que se asocia al momento posterior a la Batalla de Caseros, existió realmente en tiempos del federalismo rosista.
Un estudio vexilológico de David Prando, publicado en la FIAV (Federation of International Vexillological Associations), distingue una "segunda y última Confederación Argentina" entre 1852 y 1862 y sostiene que los confederados siguieron usando enseñas de azul profundo, en contraste con el celeste asociado al Estado de Buenos Aires.
