Argentina y Reino Unido tienen una disputa territorial por las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur desde que los británicos ocuparon el archipiélago ilegalmente en 1833. Durante la última dictadura, Argentina recuperó la soberanía de las islas en una operación militar, por lo que se produjo un enfrentamiento armado entre ambos países.
Las tropas argentinas desembarcaron en Malvinas el 2 de abril de 1982. El conflicto duró 74 días: Argentina se rindió el 14 de junio del mismo año, pero hasta la actualidad, el país sigue considerándolas parte de su territorio. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) formó parte de la recuperación de la identidad de los cuerpos de los combatientes fallecidos en la batalla.
Billiken habló con Maia Prync, miembro del EAAF para conocer en detalle cómo fue el trabajo del Equipo, cuál fue su rol luego de la Guerra de Malvinas y cómo fue trabajar con los familiares de quienes perdieron la vida en el conflicto.
La Antropología Forense al servicio de la identidad

El Cementerio Militar de Puerto Darwin se encuentra ubicado en la Isla Soledad. Fue creado por orden del gobierno británico al finalizar la Guerra para dar sepultura a los combatientes argentinos caídos en combate. El gobierno militar argentino no había querido repatriar los cuerpos ya que consideraba a las islas como parte del territorio del país.
Geoffrey Cardozo, un ex Coronel británico, fue el encargado de recuperar los cuerpos del campo de batalla e inhumarlos con marcas que posteriormente serían útiles para la restitución de sus identidades. En las placas podía leerse la leyenda "soldado argentino solo conocido por Dios". Con el tiempo, familiares de los caídos y organizaciones de excombatientes demandaron la identificación de los cuerpos. La identificación de restos de personas sepultadas sin nombre es una dimensión del derecho a la identidad, que es un derecho fundamental en Argentina. Que las familias pudieran conocer el verdadero paradero de sus seres queridos, les permitió realizar el duelo.
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Prync, cuenta que a lo largo de los años, distintas agrupaciones de familiares y excombatientes, así como diferentes organismos y representantes de la sociedad civil, le piden al Estado argentino que tome medidas para poder identificar los cuerpos enterrados en las islas, bajo la leyenda "soldado argentino solo conocido por Dios". "Para que eso se pudiera llevar a cabo tenía que haber, sí o sí, un acuerdo entre Argentina y Gran Bretaña. Es en el año 2012 cuando Argentina le pide al Comité Nacional del la Cruz Roja que haga de mediador entre ambas naciones" —señala y continua— "Lo que piden como primer requisito es que se conforme un equipo interdisciplinario e interinstitucional, compuesto por distintos profesionales". Durante todas las entrevistas que tuvieron con los familiares estuvieron presentes:
- Un miembro del Ministerio de Justicia o Derechos Humanos,
- Un miembro del Ministerio de Desarrollo y Acción Social,
- Un representante de la Escribanía general de Gobierno,
- Un miembro del EAAF.
Prync narra que el rol del EAAF era, en principio, técnico: "tomar las muestras de ADN y completar el formulario que tenía que ver con datos físicos. En la realidad, era un equipo muy dinámico. Supimos trabajar muy bien juntos. Tuvimos que recorrer muchísimas provincias.
En el año 2016, se firmó el Plan Proyecto Humanitario Malvinas entre Argentina y Reino Unido, coordinado por el Comité Internacional de la Cruz Roja, con el objetivo de identificar a los combatientes sepultados en Darwin. El EAAF participó en misiones forenses en 2017 y 2021, logrando la identificación de 122 cuerpos en las 121 sepulturas.

"El cementerio se encontraba en perfectas condiciones. Fui acompañando a familiares en el último viaje. El lugar está en una zona bastante aislada. No hay nada alrededor. Está rodeado de llanuras y montañas. Los compañeros que viajaron a hacer las exhumaciones nos contaron que las sepulturas, que eran todas individuales, estaban muy bien cuidadas y señalizadas. Había algunas que nosotros ya sabíamos que eran colectivas, pero estaban nomencladas. Podemos dar fe de que los cuerpos fueron tratados con mucho respeto", explica Prync.
¿Cómo fue el proceso de identificación de los cuerpos?
En el año 2013, comenzaron a realizarse las entrevistas a los familiares de los combatientes caídos. Además, se tomaron muestras de sangre a 292 familiares. Con ellas se creó el Banco de Sangre de Familiares de Combatientes argentinos fallecidos en el conflicto del Atlántico Sur inhumados sin identificación.
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Un equipo interdisciplinario de especialistas realizó las exhumaciones, analizó restos y evidencias, como vestimenta y otros objetos personales, y tomó las muestras de ADN que luego serían cotejadas con la de los familiares, en el laboratorio de Genética Forense del EAAF, en la provincia de Córdoba.

"Se armó una morgue provisoria en el mismo cementerio. Lo que se hizo fue exhumar uno a uno cada cuerpo, se llevaba a la morgue, se analizaba, se hacían las notas pertinentes para realizar después un informe y se fotografiaban. Si había objetos personales identificatorio, como alianzas, cadenitas, y cosas por el estilo, se envasaban al vacío. Otros objetos más genéricos como una pila o un peine, volvían con el cuerpo a la misma sepultura, en un nuevo cajón", cuenta la especialista.
En cuanto al trabajo realizado con los familiares, la investigadora cuenta que fue importante generar un vínculo con ellos, a través de los miembros del Ministerio de Justicia y del de Derechos Humanos. "Nos presentábamos y les explicábamos de qué se trataba el proyecto y cuáles eran sus limitaciones porque al principio no estaba firmado el acuerdo y no sabíamos si íbamos a poder avanzar o cuándo podríamos comenzar el trabajo".

"Dentro del proyecto humanitario, se realizaron 3 viajes al Cementerio argentino en Darwin, con las familias. Los primeros dos fueron viajes de un solo día, pero el tercero tuvo la particularidad de que duró una semana. Yo participé de ese último, acompañando a los familiares de 6 gendarmes identificados. En estos casos el EAAF los acompaña en lo que haga falta... En las dudas que puedan surgir con respecto al trabajo que se hizo allá, estar cerca si necesitan un abrazo, o cualquier cosa que necesitaran".
El rol de las familias en el proceso de recuperación de los cuerpos
Prync destaca el rol de las familias en todo el proceso: "fueron fundamentales. Más allá del resultado en sí, porque hemos entregado informes de exclusión, es decir que la muestra del familiar no coincidió con ninguno de los restos de las personas que están en Darwin, siempre nos agradecieron por la escucha atenta y el acompañamiento.
Cada caso vive el proceso de forma distinta. La realidad detrás de todo esto, es que es algo recíproco. Sin la confianza de los familiares en nosotros, no hay proyecto, porque no hubiesen dado la muestra y no se podría haber confirmado la identidad del fallecido. Ellos nos abrieron las puertas, en sentido real, porque fuimos a sus casas, pero también en sentido figurado porque nos mostraron su historia, sus recuerdos... Todas esas cosas que compartieron con nosotros y la muestra de ADN fueron la clave. El trabajo en conjunto hizo que el proyecto sea lo que fue".
La respuesta, cualquiera sea, muestra la importancia de este proyecto para la investigadora. "Las familias tuvieron una respuesta. Conocieron de primera mano cómo habían sido tratados sus familiares. Este proyecto involucra la posibilidad de un duelo, de saber cómo fueron realmente las cosas y hoy pueden visitar la sepultura correcta".

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El Equipo Argentino de Antropología Forense es una organización científica, no gubernamental y sin fines de lucro fundada en 1984 para investigar los casos de personas desaparecidas durante la última dictadura argentina. Su trabajo consiste en identificar los restos de las víctimas a través de métodos científicos. Cuentan con un prestigio internacional tal que son contactados para intervenir en casos emblemáticos alrededor del mundo, como los crímenes del apartheid en Sudáfrica, las masacres en Timor Oriental y en Kurdistan, los femicidios de Ciudad Juárez y la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, entre otros.
Fotos del Equipo Argentino de Antropología Forense y del Comité Internacional de la Cruz Roja