La Laguna del Carbón está en la provincia de Santa Cruz y ocupa un lugar muy singular dentro del mapa argentino: allí se encuentra el punto más bajo de América.
Ubicada a unos 105 metros bajo el nivel del mar, dentro del Gran Bajo de San Julián, esta depresión endorreica convirtió a la Patagonia en escenario de un récord geográfico poco conocido, pero muy llamativo.
¿En qué parte de la Patagonia está la Laguna del Carbón?
La Laguna del Carbón se encuentra a unos 48 kilómetros de Puerto San Julián, en el este santacruceño. Forma parte del Gran Bajo de San Julián, una gran depresión del terreno ubicada cerca de la costa atlántica, aunque sin salida directa al mar. Se trata del punto más bajo de los hemisferios Sur y Occidental.
Ese dato ya la vuelve extraordinaria, pero no es lo único que llama la atención. La Laguna del Carbón aparece rodeada por un paisaje árido, ventoso y abierto, muy característico de la Patagonia.
Pero la historia geográfica de este lugar no se agota en la laguna. El Gran Bajo de San Julián es una unidad mayor, una gran depresión del terreno donde la Laguna del Carbón ocupa la parte más profunda. Allí hay, además, restos fósiles de gran valor, incluidos yacimientos de plantas fósiles y un bosque petrificado de edad jurásica.
Por qué la Laguna del Carbón está tan abajo
La clave para entender la "altura" de la Laguna del Carbón está en que forma parte de una cuenca endorreica. Eso significa que el agua que llega allí no desemboca en el océano, sino que queda atrapada en una depresión cerrada.
En estos casos, la evaporación cumple un papel central, porque el agua desaparece hacia la atmósfera en vez de seguir un curso hacia otro cuerpo de agua.


En el Gran Bajo de San Julián, la máxima profundidad corresponde justamente a la laguna. El sitio turístico de Puerto San Julián explica que allí el altímetro marca unos 107 metros bajo el nivel del mar.
A su profundidad se suma el hecho de que está dentro de una zona con interés paleontológico y estratigráfico, con presencia de fósiles y restos de antiguos ambientes naturales.
Esa combinación entre récord geográfico, paisaje patagónico y valor científico explica por qué la Laguna del Carbón resulta mucho más interesante de lo que su nombre podría hacer pensar.
