El Parque Nacional Los Alerces está en el noroeste de la provincia de Chubut, muy cerca de la cordillera de los Andes y del límite con Chile. Se trata de una de las grandes áreas protegidas de la Patagonia argentina y resguarda una combinación muy singular de lagos, ríos, montañas, glaciares antiguos, bosques fríos y especies de enorme valor ecológico. Su fama creció todavía más en 2017, cuando la UNESCO lo incorporó a la Lista del Patrimonio Mundial por su valor natural excepcional.
Parque Nacional Los Alerces: dónde está y cuándo se fundó

El Parque Nacional Los Alerces fue creado el 11 de mayo de 1937, una fecha que lo ubica entre las áreas protegidas históricas de la Argentina. Su nombre hace referencia al alerce patagónico o lahuán, uno de los árboles más longevos del planeta, que encuentra allí uno de sus refugios más valiosos. La Administración de Parques Nacionales lo presenta como un espacio donde sobreviven bosques de alerce rodeados de lagos verde esmeralda, cascadas y montañas andinas.
La superficie inscripta por la UNESCO corresponde a 188.379 hectáreas del parque nacional. Dentro de esa extensión hay sectores de protección estricta muy amplios, con áreas intangibles y reservas naturales estrictas. Esa escala ayuda a entender por qué Los Alerces no es solo un paisaje bonito: es un sistema natural enorme, complejo y muy bien conservado.
Entre los datos principales del Parque Nacional Los Alerces se destacan estos:
- Creación: 1937,
- Declaración como Patrimonio Mundial: 2017,
- Superficie del bien UNESCO: 188.379 hectáreas.
Parque Nacional Los Alerces: flora, fauna y paisajes
El gran emblema vegetal del Parque Nacional Los Alerces es, justamente, el alerce. Se trata de una especie arbórea extraordinariamente longeva. En el parque se encuentra el famoso Alerzal Milenario, donde vive el ejemplar conocido como “Abuelo”, estimado en unos 2.620 años y con cerca de 60 metros de altura. Ese dato por sí solo alcanza para explicar el valor biológico del lugar.
La fauna también resulta muy destacada. En la web oficial del parque se mencionan mamíferos como el pudú o venadito, el gato huiña y algunas de las principales poblaciones de huemul. Entre las aves aparecen especies como el pato de los torrentes y la paloma araucana, mientras que en los ambientes acuáticos y húmedos habitan anfibios muy poco comunes, incluso algunos exclusivos de la zona.
A todo eso se suma el paisaje. El parque integra la ecorregión de los bosques patagónicos, también llamados bosques subantárticos, con lagos, ríos, cascadas y montañas modeladas por antiguos glaciares. Esa combinación de agua, bosque frío y relieve andino es una de las razones por las que Los Alerces tiene una identidad tan poderosa dentro del mapa argentino.
Parque Nacional Los Alerces: por qué recibió el reconocimiento de la UNESCO

La UNESCO incorporó al Parque Nacional Los Alerces a su lista en 2017. El organismo destacó su carácter de área protegida de gran integridad ecológica, con extensas zonas no habitadas y ecosistemas boscosos muy bien preservados. También se valoró especialmente la presencia de bosques antiguos de alerce, comparables entre los más notables del planeta.
Cuando se dice que fue el último parque nacional argentino en recibir el título de Patrimonio Mundial de la Humanidad, se hace referencia a que, hasta hoy, fue el más reciente parque nacional del país en incorporarse a la lista de la UNESCO. Después de 2017 hubo otras inscripciones argentinas en la lista, pero no correspondieron a parques nacionales naturales como Los Alerces.
Ese reconocimiento internacional también reforzó la idea de que el parque no protege solamente un paisaje turístico, sino un patrimonio natural de valor universal. En otras palabras, es importante para la Argentina, pero también para el mundo.
Parque Nacional Los Alerces: cómo se lo puede visitar
El Parque Nacional Los Alerces se puede visitar desde distintos accesos en la región andina de Chubut, especialmente desde la zona de Esquel y Trevelin. La Administración de Parques Nacionales lo promociona como un destino ideal para conocer lagos, bosques, senderos, pasarelas, miradores y circuitos lacustres. Además del alerzal milenario, entre los sitios más buscados aparecen el lago Futalaufquen, el río Arrayanes y distintos sectores de navegación y trekking.
La experiencia del parque combina contemplación y movimiento. Se puede recorrer en auto por sectores habilitados, hacer caminatas, navegar o participar de excursiones interpretativas. Esa diversidad de opciones permite que el visitante entienda mejor por qué Los Alerces ocupa un lugar tan especial dentro de las áreas protegidas argentinas.
En definitiva, el Parque Nacional Los Alerces emociona por su escala, por la antigüedad de sus árboles y por la pureza de sus paisajes.

