La Plaza Dorrego está en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el barrio de San Telmo, delimitada por las calles Humberto 1°, Defensa y dos cortadas: Bethlem y Anselmo Aieta. Ocupa un cuarto de manzana y tiene una superficie de 2.219 m². En la actualidad, es uno de los grandes centros turísticos del casco histórico porteño, con cafés, anticuarios, artistas callejeros y la tradicional feria de los domingos.
Plaza Dorrego: cuándo se creó y por qué fue tan importante

La historia de la Plaza Dorrego se remonta a los primeros siglos de Buenos Aires. El lugar ya existía en 1586 como un espacio abierto conocido como Alto de las Carretas, porque allí se detenían los carros tirados por bueyes antes de seguir hacia el centro de la ciudad. Esa función tenía que ver con la geografía del lugar, muy distinta de la actual, y con la presencia del antiguo Tercero del Sur, un curso de agua que condicionaba el tránsito urbano.
Con el tiempo, la plaza se volvió importante no solo como espacio comercial sino también como punto de reunión de la ciudad. El sitio oficial de Turismo Buenos Aires subraya que en septiembre de 1816 fue el lugar donde se reunió al pueblo de Buenos Aires para comunicarle la Independencia que había sido proclamada el 9 de julio de 1816 en Tucumán. Ese dato es una de las razones por las que hoy se la considera Monumento Histórico Nacional.
Entre los datos principales de la Plaza Dorrego se destacan estos:
- Ya existía en 1586 como Alto de las Carretas;
- En 1816 fue escenario de un anuncio público de la Independencia;
- Hoy es una de las atracciones más reconocidas de San Telmo.
Plaza Dorrego: qué nombres tuvo en el pasado
Una de las curiosidades más interesantes de la Plaza Dorrego es la cantidad de nombres que tuvo a lo largo de su historia. Primero se llamó Alto de las Carretas en 1586. Más adelante pasó a ser Alto de San Pedro hacia 1600. En 1784 recibió el nombre de Plaza de la Residencia. Luego, en 1822, se convirtió en Plaza del Comercio, y en 1861 fue llamada Mercado del Comercio. Finalmente, en 1900, adoptó el nombre actual de Plaza Coronel Manuel Dorrego, aunque popularmente se la conoce simplemente como Plaza Dorrego.
Ese recorrido de nombres no es un detalle menor. Refleja los distintos usos que tuvo el lugar y también los cambios en la vida urbana de Buenos Aires: primero parada de carretas, después área comercial y más tarde plaza cívica y paseo barrial. La evolución del nombre resume, en cierto modo, la evolución del propio barrio de San Telmo.
Plaza Dorrego: cómo cambió con el paso de los años

Durante el siglo XIX, San Telmo fue uno de los barrios residenciales más importantes de Buenos Aires. El sitio histórico del Gobierno porteño recuerda que era una zona habitada por familias acomodadas hasta que la epidemia de fiebre amarilla de 1871 impulsó el desplazamiento de muchos vecinos hacia el norte de la ciudad. A partir de entonces, el barrio cambió, pero la plaza siguió siendo su centro vital.
Hoy, la Plaza Dorrego conserva una fisonomía muy particular. Es una plaza seca, con árboles pero sin jardines tradicionales, rodeada por pequeños muros que también funcionan como asientos. Tiene algunos bancos de piedra, un pequeño aljibe decorativo, un mástil y placas conmemorativas. No tiene grandes monumentos en el centro, algo que la diferencia de otras plazas históricas del país.
Además, la plaza mantiene una fuerte relación con el entorno arquitectónico de San Telmo. Los edificios ubicados a su alrededor conservan en buena medida su diseño original, lo que refuerza el carácter histórico del conjunto urbano.
Mirá También

Historia y curiosidades de la Plaza Mayor de Madrid: la construcción que sobrevivió a tres grandes incendios
Plaza Dorrego: cómo se puede visitar hoy y cuáles son sus grandes atractivos
En la actualidad, la Plaza Dorrego se visita como uno de los centros más vivos del turismo porteño. Allí los domingos se organiza la feria de antigüedades al aire libre más importante de la ciudad, además de espectáculos callejeros, música y tango.
Ese es, justamente, uno de sus mayores atractivos actuales: la posibilidad de recorrer un lugar con muchísima historia que al mismo tiempo sigue estando lleno de vida. Alrededor de la plaza hay bares, cafés y locales de antigüedades, mientras que sobre la calle Defensa se concentra buena parte del circuito turístico y cultural del barrio.
Otra curiosidad interesante es que la plaza no funciona solo como sitio patrimonial, sino también como espacio cultural contemporáneo. Allí, por ejemplo, hay actividades públicas y conmemorativas recientes, lo que muestra que sigue siendo un lugar de encuentro en la ciudad.
Por qué Plaza Dorrego sigue siendo un ícono histórico argentino
La Plaza Dorrego sigue siendo una de las plazas más históricas de Argentina porque concentra varias capas del pasado porteño en un solo espacio: fue parada de carretas, mercado, escenario cívico y hoy es uno de los paseos más reconocidos de Buenos Aires. Después de la Plaza de Mayo, Turismo Buenos Aires la presenta como la plaza más antigua de la ciudad.
Por eso, recorrerla no implica solo ver una plaza bonita. También supone caminar por uno de los lugares donde mejor se puede leer la transformación de Buenos Aires desde la colonia hasta la actualidad. Entre sus nombres antiguos, sus ferias y su ambiente histórico, la Plaza Dorrego sigue siendo una de esas piezas urbanas capaces de contar la historia argentina a cielo abierto.
