La provincia de Salta es famosa por sus colores y su historia, pero pocos lugares son tan impactantes como la Quebrada de las Conchas. Es allí, sobre la Ruta Nacional 68, donde se encuentra el obelisco de piedra. A diferencia del monumento porteño, esta torre natural es el resultado de un proceso que comenzó hace aproximadamente 70 millones de años, cuando la zona era muy diferente a como la vemos hoy.
Esta formación es una columna delgada y puntiaguda que se eleva hacia el cielo azul de Salta. Según explican los guías locales y portales turísticos de Cafayate, se formó a partir de sedimentos de la era Mesozoica. Con el paso de los siglos, el viento, la lluvia y los cambios de temperatura fueron desgastando las rocas más blandas, dejando en pie esta estructura más resistente que hoy conocemos como el obelisco de piedra.
Cómo visitar y descubrir este ícono natural de Salta
Llegar a este lugar es una experiencia inolvidable. El obelisco se encuentra a unos 20 kilómetros de la ciudad de Cafayate. Lo más llamativo es que no hace falta realizar largas caminatas para verlo: se erige imponente justo a la vera del camino, permitiendo que grandes y chicos puedan admirar sus dimensiones y sus tonos rojizos.
La zona donde se encuentra el obelisco de piedra es una reserva natural protegida. Debido a la erosión constante, la piedra presenta diferentes texturas y estratos que cuentan la historia climática de la región. Al visitarlo, se recomienda hacerlo durante las horas del atardecer, cuando la luz del sol resalta los minerales de la roca y le otorga un brillo anaranjado único que parece encender la montaña.
Características y datos curiosos del obelisco de Salta
- Ubicación: kilómetro 26 de la Ruta Nacional 68, dentro de la Reserva Natural Quebrada de las Conchas.
- Altura: aproximadamente 20 metros de elevación natural.
- Formación: originada por erosión eólica e hídrica sobre rocas sedimentarias rojizas.
- Entorno: se encuentra cerca de otras figuras famosas como "La Garganta del Diablo" y "El Anfiteatro".
El valor geológico del obelisco de Salta
Más allá de su belleza estética, este monumento natural es una lección de geografía a cielo abierto. La Quebrada de las Conchas debe su nombre a que, en tiempos prehistóricos, esta zona estuvo cubierta por el mar, y aún hoy se pueden encontrar restos fósiles marinos en las alturas de los cerros. El obelisco de piedra actúa como un centinela que nos recuerda los cambios profundos que sufrió nuestro planeta a lo largo de las eras.
Cuidar este patrimonio es responsabilidad de todos. Al ser una estructura moldeada por la erosión, es fundamental no intentar escalarlo ni dañar su base, para que las futuras generaciones también puedan disfrutar de su silueta. Visitarlo es una oportunidad perfecta para aprender sobre la riqueza de nuestro país y maravillarse con las formas caprichosas que la naturaleza puede crear sin ayuda de herramientas.
Salta siempre tiene un secreto guardado entre sus valles, y este obelisco natural es, sin duda, uno de los más especiales. Es un recordatorio de que, a veces, las obras de arte más impresionantes no están en los museos, sino esperando a los pies de la ruta, bajo el sol del Norte argentino.
Foto principal - Universes in Universe