La historia de las matemáticas no puede entenderse sin una de sus figuras más importantes: Euclides. Este matemático griego, que vivió entre el 330 y el 275 a. C., es considerado el "padre de la geometría" por haber construido un sistema lógico y ordenado que se mantuvo vigente durante más de 2.000 años.
Aunque se conocen pocos datos certeros sobre su vida, se sabe que Euclides enseñó en la ciudad de Alejandría (donde nació), uno de los grandes centros culturales del mundo antiguo. Allí fundó una escuela y desarrolló una manera de enseñar basada en la demostración lógica.
Su influencia fue tan profunda que su obra principal se convirtió en uno de los libros más difundidos de la historia, solo superado por la Biblia. Incluso siglos después, científicos y filósofos siguieron tomando a Euclides como modelo de pensamiento racional.
Euclides y el nacimiento de la geometría moderna
El mayor aporte de Euclides fue su capacidad para organizar y sistematizar el conocimiento matemático de su tiempo. En vez de limitarse a reunir ideas previas, construyó su propio "edificio" lógico basado en definiciones, axiomas y postulados.
Este enfoque quedó plasmado en su obra más famosa, Elementos, escrita alrededor del año 300 a. C. Allí, Euclides estableció una forma de razonar que se convirtió en el modelo clásico de demostración matemática. Cada afirmación debía surgir, paso a paso, de principios aceptados como verdaderos.
Elementos están compuestos por trece libros que abarcan distintas ramas de las matemáticas. Su estructura clara y ordenada hizo que se utilizara durante siglos como manual escolar y universitario. La obra se organiza de la siguiente manera:
- Libros I a VI: geometría plana, con figuras, ángulos y proporciones.
- Libros VII a X: teoría de los números, divisibilidad, números primos e irracionales.
- Libros XI a XIII: geometría del espacio, con sólidos y poliedros regulares.
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Durante más de veinte siglos, la llamada geometría euclidiana fue considerada una descripción perfecta del espacio. Recién en el siglo XIX comenzaron a desarrollarse las geometrías no euclidianas, que cuestionaron uno de sus postulados y abrieron el camino a nuevas ideas científicas.
Una herencia que llega hasta Albert Einstein
La influencia de Euclides trascendió ampliamente las matemáticas. Su método riguroso inspiró a pensadores de distintas disciplinas, desde la medicina hasta la filosofía. Autores como Spinoza imitaron su forma de exposición lógica para desarrollar sus propias ideas.
En el siglo XX, el impacto llegó incluso a la física. Albert Einstein destacó que la geometría de Bernhard Riemann —una de las geometrías no euclidianas— era la más adecuada para describir el espacio-tiempo de la relatividad. Pero sin el punto de partida establecido por Euclides, estos avances no habrían sido posibles.