Hace más de 500 años, un astrónomo nacido en la ciudad polaca de Toruń inició una de las transformaciones más importantes en la historia de la ciencia. Estamos hablando de Nicolás Copérnico, que sostuvo "simplemente" que la Tierra gira alrededor del Sol (y no al revés, como se creía entonces).
Copérnico no se conformó con la visión del cosmos que dominaba Europa durante la Edad Media. Su mirada curiosa lo llevó a cuestionar lo que hasta entonces se consideraba incuestionable: que la Tierra era el centro del Universo.

En un momento en que la Iglesia dictaba con firmeza cómo debía entenderse el mundo, Copérnico se atrevió a proponer algo radical. Su teoría, que más tarde sería conocida como heliocéntrica —del griego Helios, que significa Sol—, sostenía que la Tierra y los demás planetas giraban alrededor del Sol.
Esta idea sembró controversia y puso en duda cientos de años de enseñanzas difundidas, sobre todo, por la religión cristiana. Como consecuencia, su obra pasó a ser peligrosa para las autoridades religiosas y su lectura llegó a estar prohibida hasta el siglo XIX.
La vida de Nicolás Copérnico
Nicolás Copérnico nació en 1473 y desde muy joven se interesó por el conocimiento. A los 18 años ingresó a la Universidad de Cracovia para estudiar matemáticas, un conocimiento clave para sus futuras investigaciones astronómicas.
Más tarde, continuó sus estudios en Italia, donde se inscribió en universidades como Bolonia y Padua para profundizar en filosofía, medicina, derecho y astronomía.

Además de su formación académica, Copérnico fue canónigo en una catedral polaca, un cargo que le otorgó estabilidad económica y tiempo para dedicarse a sus investigaciones científicas.
Su obra más influyente, Sobre las revoluciones de las esferas celestes, fue el resultado de más de dos décadas de trabajo. Copérnico temía la reacción de sus contemporáneos, por lo que publicó su teoría apenas antes de morir, confiando en que sus ideas trascenderían pese a la oposición.
Copérnico vivió en plena época del Renacimiento, un período en el que la razón, la curiosidad y la investigación comenzaron a tomar el lugar que durante siglos había ocupado la autoridad religiosa absoluta.
¿Qué aportó Copérnico a la astronomía?
Las ideas de Copérnico, que tardaron bastante tiempo en ser aceptadas, fueron un cambio profundo en la forma de entender el cosmos y el lugar del ser humano en él. Entre sus aportes más importantes, además de la teoría heliocéntrica, se destacan:
- El movimiento de la Tierra: descubrió que nuestro planeta tiene tres movimientos, que son la rotación diaria, la revolución anual y la inclinación anual de su eje.
- La secuencia de los planetas: estableció que Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno orbitan al Sol.
- La naturaleza de las estrellas: señaló que las estrellas están a grandes distancias y no se mueven alrededor del Sol como se creía.
Estos conceptos no solo cambiaron la astronomía, sino que también impulsaron la ciencia moderna, al poner la observación y las matemáticas por encima de los conocimientos religiosos.

