El Asteroide Bennu es una pequeña roca espacial cercana a la Tierra que se volvió muy valiosa para la ciencia porque conserva materiales muy antiguos.
Gracias a las muestras traídas por la misión OSIRIS-REx –una sonda diseñada para alcanzarlo–, hoy los investigadores pueden estudiar de cerca compuestos que ayudan a reconstruir cómo era el Sistema Solar primitivo y qué ingredientes químicos existían antes de que apareciera la vida en la Tierra.
Qué es el Asteroide Bennu y por qué interesa tanto

El Asteroide Bennu tiene cerca de 500 metros de diámetro, y pasa relativamente cerca de la Tierra aproximadamente cada seis años.
Según la NASA, sus rocas se formaron hace casi 4.600 millones de años, en los primeros tiempos del Sistema Solar, mientras que Bennu como asteroide se armó bastante después, hace entre 1.000 y 2.000 millones de años, a partir de fragmentos de un cuerpo mayor destruido por una colisión en el cinturón de asteroides.
Eso lo convierte en un objeto espacial muy especial. Aunque Bennu no sea tan antiguo como el polvo y las rocas que lo componen, sí conserva materiales que vienen de etapas muy tempranas de la historia solar.
Por eso, cuando la cápsula de OSIRIS-REx aterrizó en la Tierra en septiembre de 2023, los científicos la trataron como si hubiera traído una pequeña caja de restos casi intactos del pasado remoto.
¿Qué descubrieron los científicos en las muestras?
Los resultados más llamativos empezaron a conocerse entre 2025 y 2026. La NASA informó primero que en las muestras había:
- Moléculas importantes para la química de la vida, como aminoácidos, las cinco nucleobases usadas por el ADN y el ARN,
- Abundante amoníaco,
- Y señales de antiguos ambientes con agua salada que pudieron haber funcionado como una especie de "caldo" químico para que distintos compuestos interactuaran entre sí.
La agencia aclaró, sin embargo, que eso no es evidencia de vida, sino una señal de que las condiciones necesarias para que surgiera podían estar extendidas en el Sistema Solar temprano.
Después llegaron hallazgos aún más importantes. En diciembre de 2025 se anunció que en Bennu también se detectaron azúcares esenciales para la biología, como la ribosa y, por primera vez en una muestra extraterrestre, la glucosa.
Además, apareció un material parecido a una goma o "chicle" antiguo, nunca visto antes en rocas espaciales, y también granos de polvo de estrellas anteriores al propio Sistema Solar.
Según una nota de National Geographic Latinoamérica, el conjunto de compuestos hallados en Bennu refuerza una idea que los científicos vienen investigando desde hace años: que parte de las materias primas de la vida en la Tierra pudo haber llegado desde el espacio a bordo de asteroides.
Lo que el asteroide Bennu revela sobre el Sistema Solar primitivo

Las muestras de Bennu contienen una mezcla de polvo formado dentro del Sistema Solar, materia orgánica llegada del espacio interestelar y polvo estelar presolar, es decir, granos que existían incluso antes de que se formara el Sol.
Muchos de esos materiales fueron transformados por interacciones con agua y por el llamado clima espacial, como el impacto de micrometeoritos y la acción del viento solar.
Esa mezcla sugiere que el Sistema Solar primitivo fue un lugar mucho más dinámico de lo que a veces se imagina. Los materiales se formaron cerca del Sol, otros muy lejos y otros incluso antes del nacimiento del propio sistema. Luego se transportaron, se mezclaron y cambiaron con el tiempo.
