El Tíbet, una de las regiones más elevadas del planeta, volvió a registrar un fuerte terremoto el 22 de octubre de 2026. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento alcanzó una magnitud de 7 y se produjo cerca de Nagqu, en el norte de esta región de China, a unos 18 kilómetros de profundidad.
El epicentro se localizó en una zona escasamente poblada, situada aproximadamente a 4.864 metros sobre el nivel del mar. El terremoto provocó daños en viviendas y fue seguido por varias réplicas.
Aunque suele asociarse a esta región con enormes montañas, glaciares y paisajes de gran altitud, debajo de su superficie ocurre un proceso geológico que comenzó hace millones de años y continúa en la actualidad.
¿Por qué el Tíbet tiene tantos terremotos?

La explicación está relacionada con el movimiento de las placas tectónicas, enormes bloques de la parte externa de la Tierra que se desplazan lentamente.
El Tíbet se encuentra en una región afectada por la interacción de dos de estas placas: la India y la Euroasiática. Hace aproximadamente 50 millones de años comenzaron a chocar, dando origen a una transformación extraordinaria del relieve asiático.
Como ambas placas están formadas por corteza continental, sus materiales resisten hundirse profundamente. En cambio, las rocas se comprimen, se deforman y se elevan.
Este proceso produjo dos importantes formaciones geográficas:
- La cordillera del Himalaya, donde se encuentra el monte Everest, la montaña más alta del planeta.
- La meseta tibetana, una extensa superficie elevada que supera los 4.500 metros de altitud media.
Sin embargo, el movimiento de las placas no terminó. La presión continúa acumulándose en las rocas y puede liberarse repentinamente mediante terremotos.
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¿Por qué ocurren los terremotos?
¿Qué ocurre debajo de la superficie del Tíbet?
La meseta tibetana está atravesada por numerosas fallas geológicas. Estas son fracturas de la corteza terrestre a lo largo de las cuales pueden desplazarse grandes bloques de roca.
Aunque las placas de la India y Euroasiática continúan acercándose, el interior de la meseta también experimenta movimientos laterales y procesos de extensión.
Cuando las rocas quedan trabadas, acumulan tensión durante años. Si esa tensión supera su resistencia, se produce un desplazamiento brusco que libera energía en forma de ondas sísmicas.
Por eso, una misma región puede experimentar terremotos asociados con diferentes tipos de fallas, incluso mientras continúa elevándose y deformándose.
¿Qué características hacen tan especial a la meseta tibetana?

Conocida como el “techo del mundo”, la meseta tibetana es una de las regiones geográficas más extraordinarias de Asia.
Además de su gran altitud, tiene extensos paisajes montañosos, lagos y numerosos glaciares que alimentan importantes sistemas fluviales asiáticos.
Su altura también influye en las temperaturas y en las condiciones de vida de sus habitantes.
Los científicos estudian esta región mediante instrumentos sísmicos, observaciones geológicas y satélites capaces de detectar pequeños desplazamientos del terreno.
Estos estudios permiten comprender cómo se deforma la corteza terrestre, identificar fallas activas y evaluar las zonas con mayor peligro sísmico, aunque todavía no es posible predecir con precisión cuándo ocurrirá un terremoto.
