¿Se puede tener TDAH y TOC al mismo tiempo? Guía para docentes y familias

¿Se puede tener TDAH y TOC al mismo tiempo? Guía para docentes y familias
Aunque durante años se pensó que eran opuestos, hoy la ciencia muestra que el TDAH y el TOC pueden coexistir en una misma persona. Comprender cómo interactúan estas condiciones es clave para enseñar mejor, acompañar trayectorias diversas y construir aulas más inclusivas. La información adecuada permite dejar atrás prejuicios y diseñar estrategias educativas que respeten la neurodiversidad y favorezcan el aprendizaje.

A simple vista, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) parecen casi opuestos. Mientras uno se asocia con la distracción y la impulsividad, el otro suele vincularse con el exceso de control, la rigidez y la repetición. Sin embargo, la investigación actual muestra que estas dos condiciones pueden coexistir en una misma persona. Comprender esta posibilidad es clave para acompañar mejor a niñas, niños y adolescentes en la escuela y en otros ámbitos de aprendizaje.

¿Qué es el TDAH y cómo se manifiesta?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que suele aparecer en la infancia y que puede continuar en la adolescencia y la adultez. Se caracteriza principalmente por dificultades para sostener la atención, regular la impulsividad y, en algunos casos, controlar el nivel de actividad motora. En el aula, esto puede traducirse en problemas para seguir consignas largas, organizar tareas o mantener la concentración durante períodos prolongados.

No todas las personas con TDAH presentan los mismos rasgos. Existen perfiles donde predomina la falta de atención, otros donde sobresale la hiperactividad y otros mixtos. Por eso, hoy se habla cada vez más de diversidad dentro del propio diagnóstico, evitando miradas simplificadoras.

¿Qué entendemos por TOC?

El Trastorno Obsesivo Compulsivo es una condición de salud mental que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son pensamientos, imágenes o ideas que aparecen de manera repetitiva y generan malestar. Las compulsiones, en cambio, son conductas o rituales que la persona siente la necesidad de realizar para aliviar esa ansiedad.

En contextos educativos, el TOC puede manifestarse en conductas repetitivas, una necesidad excesiva de orden o perfección, o un gran malestar frente a errores y cambios inesperados. Es importante aclarar que no se trata de “manías” ni de rasgos de personalidad, sino de una condición que puede interferir en la vida cotidiana.

¿Es posible tener TDAH y TOC al mismo tiempo?

Durante mucho tiempo se pensó que el TDAH y el TOC eran incompatibles. Sin embargo, estudios recientes muestran que pueden coexistir. Esta combinación no es la más frecuente, pero tampoco es excepcional. En algunos casos, los síntomas de una condición pueden enmascarar a la otra, lo que dificulta el diagnóstico.

Por ejemplo, una niña o un niño con TDAH puede parecer desorganizado y distraído, pero al mismo tiempo experimentar pensamientos obsesivos que no siempre son visibles desde afuera. A la inversa, alguien con TOC puede mostrar conductas repetitivas muy estructuradas, lo que puede ocultar problemas de atención o impulsividad.

Qué dice la investigación sobre esta coexistencia entre TDAH y TOC

Las investigaciones actuales señalan que tanto el TDAH como el TOC involucran diferencias en el funcionamiento de ciertos circuitos cerebrales, especialmente aquellos relacionados con el control de impulsos, la atención y la regulación emocional. Aunque estos circuitos no son idénticos en ambos trastornos, sí comparten algunas áreas y procesos.

Además, se ha observado que las personas con ambas condiciones pueden presentar un perfil particular: impulsividad combinada con rigidez, dificultades para concentrarse junto con una tendencia a la repetición de pensamientos o acciones. Esto refuerza la idea de que la neurodiversidad no se presenta en “cajones” cerrados, sino en combinaciones diversas.

Cómo puede impactar en el aprendizaje

Cuando el TDAH y el TOC aparecen juntos, el impacto en el aprendizaje puede ser mayor si no se comprende bien la situación. Las dificultades para concentrarse pueden sumarse al tiempo que demandan los rituales o las preocupaciones obsesivas. Esto puede generar frustración, cansancio y una sensación de no llegar a cumplir con las expectativas escolares.

Por ejemplo, una tarea escrita puede verse afectada porque el estudiante se distrae con facilidad, pero también porque necesita borrar y rehacer varias veces para que quede “perfecta”. Sin acompañamiento adecuado, estas situaciones pueden interpretarse erróneamente como falta de interés o de esfuerzo.

El rol de la escuela y de las familias

La escuela cumple un papel central en la detección temprana y el acompañamiento. Docentes y equipos educativos no realizan diagnósticos, pero sí pueden observar señales de alerta y dialogar con las familias. Comprender que una misma persona puede presentar más de una condición ayuda a evitar miradas rígidas.

Las adaptaciones pedagógicas, como consignas claras, tiempos flexibles y espacios de diálogo, pueden marcar una gran diferencia. También es clave trabajar en conjunto con profesionales de la salud cuando hay un diagnóstico confirmado, para que las estrategias sean coherentes y sostenidas en el tiempo.

Neurodiversidad: una mirada más amplia

Hablar de TDAH y TOC en conjunto invita a pensar en la neurodiversidad como un continuo. Cada cerebro funciona de manera diferente, y esas diferencias no definen el valor ni las capacidades de una persona. Desde esta perspectiva, el objetivo no es “normalizar” a los estudiantes, sino ofrecer contextos de aprendizaje más inclusivos.

Reconocer la coexistencia de distintas condiciones permite diseñar propuestas educativas más flexibles y empáticas. También ayuda a reducir el estigma y a promover una mirada respetuosa sobre las trayectorias escolares diversas.

Acompañar para aprender mejor

Entender que una persona puede tener TDAH y TOC al mismo tiempo es un paso importante para mejorar el acompañamiento educativo. Cuando se combinan el conocimiento científico, la observación atenta y el trabajo en equipo, es posible generar entornos donde cada estudiante encuentre herramientas para aprender, participar y desarrollarse.

La información clara y actualizada es una aliada fundamental para docentes y familias. Cuanto más se conoce sobre estas condiciones, más fácil resulta construir prácticas que contemplen la diversidad y favorezcan el bienestar en la escuela.


Basado en una nota de The Conversation / Reproducido bajo el formato Creative Commons / Autor de la nota original: Sylvie Pérez Lima (Universitat Oberta de Catalunya) / Imagen: Freepik

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