La historia del London Eye, también conocido como la "Noria del Milenio", comenzó como un ambicioso proyecto arquitectónico para conmemorar el año 2000. Su construcción fue una verdadera proeza: las piezas fueron transportadas en barcazas por el río Támesis y la estructura se ensambló tumbada sobre el agua antes de ser levantada lentamente hasta su posición vertical. Aunque se inauguró oficialmente el 31 de diciembre de 1999, no abrió sus puertas al público hasta marzo del año siguiente.
Esta atracción celebra 27 años desde aquel momento en que sus luces se encendieron por primera vez. Ubicado en el South Bank de Londres, frente al Big Ben y el Parlamento, el London Eye no es una noria convencional. Se trata de una "noria de observación en voladizo", lo que significa que toda la estructura está sostenida por un armazón en forma de A desde un solo lado, permitiendo una visión libre de obstáculos.
Características y paseos en el London Eye
Subirse a esta atracción es una experiencia mágica. El paseo consiste en una rotación completa que dura aproximadamente 30 minutos. Debido a que la noria se mueve de forma constante pero muy lenta (a unos 0,9 kilómetros por hora), los pasajeros pueden subir y bajar sin que la rueda se detenga. Desde lo más alto, en un día despejado, se puede ver hasta a 40 kilómetros de distancia, alcanzando a divisar incluso el Castillo de Windsor.
Las cápsulas son uno de sus mayores atractivos. En lugar de ser asientos abiertos, son 32 cabinas de cristal cerradas y climatizadas, que representan a los 32 distritos de Londres. Curiosamente, están numeradas del 1 al 33, ya que por superstición se omitió el número 13. Según guías de turismo, cada cápsula tiene capacidad para 25 personas, quienes pueden caminar libremente por su interior para tomar fotos desde todos los ángulos posibles.
Datos y dimensiones de la gran rueda londinense
- Altura total: 135 metros, lo que la convirtió en la más alta del mundo al momento de su estreno.
- Fecha de inauguración: 31 de diciembre de 1999 (apertura al público en marzo de 2000).
- Diseño: creado por los arquitectos Julia Barfield y David Marks.
- Peso: la estructura completa pesa más de 2.100 toneladas.
¿Cómo visitar el London Eye?
Visitar el London Eye es hoy más sencillo que nunca, pero siempre se recomienda reservar con antelación debido a su enorme popularidad. La noria se ha convertido en el centro de los festejos de Año Nuevo en Londres, siendo el punto desde donde se lanzan los espectaculares fuegos artificiales que recorren el mundo por televisión. Además de los paseos estándar, la atracción ofrece experiencias temáticas y cabinas privadas para eventos especiales.
Una de las mayores curiosidades es que, originalmente, el permiso de funcionamiento era solo por cinco años. Sin embargo, se volvió tan querida por los londinenses y tan importante para el turismo que se decidió dejarla de forma permanente. Hoy es tan icónica como la Torre de Londres o el Palacio de Buckingham.
Al cumplir sus 27 años de historia, el London Eye sigue demostrando que la buena arquitectura puede unir el pasado histórico de una ciudad con el futuro tecnológico. Es, sin dudas, una parada obligatoria para cualquiera que sueñe con viajar y descubrir cómo se ve el mundo desde lo más alto de una de las capitales más importantes de Europa.