Acuario del Río Paraná: el llamativo edificio de Santa Fe que sorprende con sus animales y su estructura de hormigón - Billiken
 

Acuario del Río Paraná: el llamativo edificio de Santa Fe que sorprende con sus animales y su estructura de hormigón

Se inauguró al norte de Rosario, está anexado a un enorme parque con vistas al río Paraná y sorprende tanto a niños como adultos que lo visitan cada día. Sin lugar a dudas, una de las grandes construcciones argentinas.
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La ciudad de Rosario, en la provincia de Santa Fe, alberga una de las instituciones más vanguardistas de la región: el Centro Científico Tecnológico y Educativo Acuario del Río Paraná. Más que un simple espacio de exhibición, este acuario público nació con la misión de ser un pilar fundamental para la ciencia, la educación y la preservación del ecosistema.

El edifico está en el emblemático barrio Lisandro de la Torre, popularmente conocido como “Arroyito”, y se alza en el nordeste argentino como un símbolo de innovación y conciencia ambiental. Con un área total de 25.000 metros cuadrados, de los cuales unos 3.500 m² corresponden a superficie cubierta, el acuario es hoy una referencia ineludible para el turismo y la investigación científica.

Acuario del Río Paraná: una obra maestra de ingeniería y hormigón

Aspecto del Acuario del Río Paraná.

La magnificencia del Acuario del Río Paraná no reside únicamente en su biodiversidad, sino en la imponente solidez de su arquitectura. El proyecto se pensó en tres etapas de ejecución perfectamente definidas, donde el uso de materiales de alta resistencia fue la clave para sostener una infraestructura de esta envergadura. La primera fase del emprendimiento, iniciada el 29 de diciembre de 2012, se centró en la creación de la estructura de hormigón y la imponente cubierta metálica que define la silueta del edificio.

Sin embargo, esta base de hormigón no es solo un elemento estético; es el soporte vital que permite la existencia de sistemas de vida complejos. En su interior, el edificio cuenta con una rampa que vincula de manera fluida la planta baja con un entrepiso y una planta alta, permitiendo que el visitante recorra los tres niveles de forma integrada. Esta estructura robusta alberga laboratorios y peceras que manejan volúmenes masivos de agua.

Gracias a una tecnología avanzada, el edificio soporta el tratamiento y control de más de 250.000 litros de agua, colectada directamente del río Paraná y de napas freáticas a través de un sistema hidráulico especial. La durabilidad y firmeza del hormigón aseguran la estabilidad necesaria para que estos sistemas de vida operen de manera ininterrumpida, garantizando el bienestar animal y la seguridad de las instalaciones.

El corazón científico: biotecnología aplicada al río

Peces en el edificio.

Detrás de las paredes de hormigón y los cerramientos terminados en la segunda etapa de construcción, se encuentra el motor del conocimiento del acuario: el Laboratorio Mixto de Biotecnología Acuática (LMBA).

Este sector comprende unos 1.000 m² dedicados exclusivamente a la investigación científica de alto nivel. El objetivo trasciende la exhibición; el acuario funciona como un centro de producción para especies de peces paranaenses que se encuentran amenazadas, constituyéndose en una herramienta de vanguardia para la toma de conciencia sobre la preservación del medio acuático.

La integración entre la ciencia y la tecnología es total. El recorrido por el edificio permite conocer no solo las áreas de exhibición, sino también observar de cerca el trabajo en los laboratorios. Este enfoque educativo busca transformar la percepción pública sobre el humedal.

La institución se ha consolidado como un espacio donde se genera conocimiento científico genuino, promoviendo la divulgación pedagógica de la biodiversidad propia del Paraná y el delta. Los dispositivos interactivos y las pantallas táctiles distribuidos en el complejo complementan esta misión, ofreciendo experiencias lúdicas que enriquecen la información sobre cada ejemplar en exposición.

Un viaje sensorial por la biodiversidad del humedal en el Acuario del Río Paraná

Aspecto de la construcción.

La experiencia del visitante alcanza su punto máximo en la Sala de Acuarios, un área educativa de 1.000 metros cuadrados donde la naturaleza y la arquitectura se encuentran. En este espacio, cientos de especies de peces habitan en 10 grandes peceras que representan fielmente los diferentes ambientes del río Paraná y su vasto humedal.

El diseño del recorrido invita a los asistentes a descubrir la diversidad de hábitats presentes en el delta, asociando a cada uno con las especies que lo pueblan. Es una experiencia transformadora que integra estímulos sensoriales, tecnología y el placer del descubrimiento científico.

El complejo se completa con un parque exterior de 2,5 hectáreas que rodea el edificio de hormigón. Este parque, que se habilitó al público en mayo de 2015 (años antes de la inauguración formal del acuario en febrero de 2018), cuenta con especies arbóreas autóctonas clasificadas en cuatro secciones: bosque abierto, bosque cerrado, pastizales y vegetación hidrófila. El estudio para este bosque lo realizó la Universidad Nacional del Litoral, asegurando que el entorno del acuario sea también un aula abierta sobre la flora local.

De esta manera, quienes deseen visitar este ícono de Rosario, el acuario ofrece visitas guiadas de aproximadamente 2 horas de duración, con grupos que parten cada 15 minutos.

El centro está abierto de martes a domingo, con horarios específicos para el verano (8:30 a 12:30 h y 15 a 19 h en días hábiles) y horarios extendidos los fines de semana y feriados. Es fundamental destacar que la institución realiza tareas de mantenimiento riguroso todos los lunes para preservar la salud de sus habitantes y la integridad de su notable estructura.

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