Hoy es casi imposible pensar el verano argentino sin Mar del Plata. Sus playas, la Rambla, el Casino y sus tantos edificios icónicos forman parte del las vacaciones de miles y piles de personas.
Sin embargo, pocos conocen que mucho antes de recibir su nombre actual —y de ganarse apodos como "La Feliz" o "La Perla del Atlántico"—, la ciudad cambió de denominación más de una vez.
Los nombres que tuvo Mar del Plata antes de ser Mar del Plata

A lo largo del tiempo, la actual ciudad fue llamada de distintas formas. Entre las más conocidas se encuentran:
- Lobería Grande, por la abundancia de lobos marinos que descansaban en sus costas.
- Lobería Chica, una denominación similar, usada para distinguir sectores del litoral.
- Costa Galana, un nombre ligado a la belleza natural del paisaje.
- Región del Vulcán y Punta Lobos, referencias geográficas utilizadas en mapas antiguos.
También fue conocida como Puerto de la Laguna de los Padres, nombre que surgió en 1857 con la instalación de un saladero que atrajo a las primeras familias a la zona.
Un poco de historia sobre "La Feliz"

Antes de la llegada de los europeos, la zona estaba habitada por pueblos originarios. Luego fue explorada por navegantes españoles, entre ellos Fernando de Magallanes y Juan de Garay. En 1747, los jesuitas intentaron establecer una misión, pero fue abandonada apenas cuatro años después. Recién a mediados del siglo XIX comenzó un asentamiento más estable, impulsado por actividades productivas.
Durante ese período, el lugar fue identificado de varias maneras, muchas de ellas relacionadas con el paisaje costero y la presencia de animales marinos. Recién en 1874, tras un pedido formal de Patricio Peralta Ramos al gobierno bonaerense, el sitio fue reconocido oficialmente con el nombre que hoy conocemos.
El 10 de febrero de 1874, Patricio Peralta Ramos fundó oficialmente Mar del Plata, nombre que comenzó a utilizarse poco después de la construcción de la Capilla de Santa Cecilia, dedicada a su esposa. En un principio, el nuevo pueblo formó parte del Partido de Balcarce, hasta que más tarde se convirtió en la ciudad cabecera del Partido de General Pueyrredón.

La llegada del ferrocarril en 1886 marcó un antes y un después. Desde fines del siglo XIX y durante las primeras décadas del XX, Mar del Plata se consolidó como un balneario de élite, con hoteles emblemáticos, chalets lujosos y paseos costeros que aún hoy definen su identidad.
A partir de las décadas de 1950 y 1960, la ciudad se transformó en el gran destino del turismo popular. Con más de 600.000 habitantes y millones de visitantes cada año, Mar del Plata sigue creciendo, pero guarda en su historia los muchos nombres que la precedieron.

