Océano Ártico: por qué es el océano más frío del mundo

Océano Ártico: por qué es el océano más frío del mundo y qué temperatura alcanza
Ubicado cerca del Polo Norte, el océano Ártico es el más frío del mundo y uno de los más importantes para la Tierra.
Naturaleza
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El océano Ártico es el más pequeño y el más frío del planeta Tierra. Ubicado en el extremo norte, rodea al Polo Norte y se extiende frente a las costas septentrionales de Europa, Asia y América.

Su superficie alcanza unos 14.000.000 de kilómetros cuadrados y, durante gran parte del año, permanece cubierta por extensas capas de hielo. Pero no solo se destaca por sus temperaturas extremas, sino también por su influencia directa en el clima global.

El hielo que lo cubre actúa como un espejo natural que refleja la radiación solar hacia el espacio, ayudando a regular la temperatura de otras regiones del planeta.

¿Por qué el océano Ártico es el más frío del mundo?

Océano Ártico: por qué es el océano más frío del mundo y qué temperatura alcanza

El océano Ártico presenta un clima frío polar, con inviernos largos y oscuros. Durante esta estación, las temperaturas pueden descender entre los -30° C y los -50° C, y el registro más extremo alcanzó los -68° C. Estas condiciones favorecen la formación de enormes superficies de hielo marino que se expanden año tras año.

En verano, en cambio, parte de ese hielo se derrite. En algunas zonas costeras o más expuestas al Sol, la temperatura del agua puede llegar a los 10° C, aunque el promedio anual se mantiene siempre por debajo de cero.

A diferencia de océanos como el Pacífico o el Atlántico, el Ártico no atraviesa regiones templadas o tropicales, lo que explica su baja temperatura constante.

Otro rasgo distintivo es su salinidad, la más baja de todos los océanos. Esto se debe a la escasa evaporación y al aporte continuo de agua dulce proveniente del deshielo y de grandes ríos que desembocan en la región.

La importancia del Ártico para el planeta

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Narval, una de las especies que habita en el Ártico.

Más allá del frío, el océano Ártico cumple funciones esenciales para la vida en la Tierra. Su ecosistema sostiene una gran biodiversidad y resulta clave para el equilibrio ambiental global. Entre sus principales aportes se destacan:

  • La regulación del clima mundial, gracias al hielo que refleja el calor solar.
  • El sustento de especies adaptadas a condiciones extremas, como osos polares, focas, ballenas, peces y plancton.
  • La provisión de alimento para millones de personas a través de la pesca.

Además, bajo sus aguas se concentran importantes recursos naturales. El Ártico posee reservas de petróleo y gas natural en sus plataformas continentales, así como minerales como hierro, cobre, níquel, oro y diamantes. También es una región clave para la pesca de especies como el salmón, el arenque y el bacalao.

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