Cuando pensamos en pingüinos, la imagen más común suele ser la de enormes colonias rodeadas de hielo y nieve. Sin embargo, no todas estas aves viven en la Antártida ni en regiones polares: algunas especies habitan costas templadas y una de ellas llegó mucho más cerca del ecuador.
Se trata del pingüino de Galápagos (Spheniscus mendiculus), una especie endémica del famoso archipiélago ecuatoriano. Es el pingüino que vive más al norte del planeta y algunas de sus colonias se encuentran incluso en el hemisferio norte, algo excepcional dentro de este grupo de aves.
La mayor parte de la población se concentra en las islas Isabela y Fernandina, en el oeste del archipiélago. Allí encuentra costas volcánicas, aguas ricas en alimento y condiciones oceánicas que le permiten sobrevivir en plena zona tropical.
¿Cómo logra vivir este pingüino cerca del ecuador?
La explicación está, sobre todo, en el océano. Aunque las Islas Galápagos se encuentran sobre la línea ecuatorial, su clima y la temperatura del mar están fuertemente influenciados por corrientes frías. Entre ellas se destacan la corriente de Humboldt y la corriente de Cromwell.
Estas masas de agua ayudan a enfriar el entorno marino y favorecen el afloramiento de aguas profundas cargadas de nutrientes. Ese fenómeno aumenta la disponibilidad de peces pequeños y crea zonas de alimentación ideales para el pingüino de Galápagos.
La especie depende especialmente de esas aguas productivas. Por eso, cuando la temperatura del océano aumenta durante episodios intensos de El Niño, la cantidad de peces puede disminuir y la reproducción se vuelve más difícil. En los eventos de 1982-1983 y 1997-1998, la población sufrió fuertes reducciones.
Así es el pingüino de Galápagos

Es uno de los pingüinos más pequeños del mundo. En promedio mide unos 49 centímetros y pesa cerca de 2,5 kilogramos. Su cuerpo tiene el clásico contraste de dorso oscuro y vientre claro, acompañado por una fina línea blanca que rodea parte de la cabeza.
En el agua es mucho más veloz de lo que su aspecto sugiere: puede alcanzar alrededor de 35 kilómetros por hora cuando caza. Se alimenta principalmente de peces de aguas frías, entre ellos sardinas, anchoas y lisas, además de algunos crustáceos.
Como el suelo de Galápagos es volcánico y no ofrece terrenos blandos para excavar madrigueras, estos pingüinos aprovechan cuevas y grietas de la lava costera para refugiarse y anidar. Esos espacios también ayudan a proteger huevos y crías del fuerte sol tropical.
Tres datos curiosos sobre esta especie

Además de vivir en un lugar inesperado para un pingüino, el Spheniscus mendiculus tiene otras características llamativas:
- La hembra suele poner uno o dos huevos, incubados por ambos padres durante aproximadamente 35 a 40 días.
- Los pichones desarrollan su plumaje juvenil y dejan el nido generalmente hacia las ocho o nueve semanas de vida.
- En 2016, científicos recapturaron una hembra marcada años antes y calcularon que tenía 17,7 años, una edad que superó las estimaciones previas para la especie.
El pingüino de Galápagos está clasificado como "En peligro" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Las estimaciones actuales hablan de una población de alrededor de 2.000 ejemplares. Además de los cambios asociados con El Niño, enfrenta amenazas como gatos y ratas introducidos, capturas accidentales en redes de pesca y contaminación marina.
