Desde nacimientos o fallecimientos de personas célebres hasta eventos que marcaron un antes y un después, en esta nota van tres hechos clave que ocurrieron un 1 de mayo en Argentina.
1853 - Constitución Nacional
En la ciudad de Santa Fe se promulgó la Constitución Nacional que sentó las bases de la Confederación Argentina, formada entonces por trece provincias. La sanción estuvo a cargo del Congreso General Constituyente, reunido sin la participación de Buenos Aires. Con ella, se buscó organizar institucionalmente al país después de décadas de conflictos y disputas internas.

El texto fue rechazado por Buenos Aires, que se separó de la confederación y constituyó el Estado de Buenos Aires, situación que se mantuvo hasta 1859. Aun así, aquella constitución quedó como un punto de partida central de la organización política argentina.
1980 - TV a color
Un 1 de mayo, la conductora Pinky presentó la primera transmisión oficial de televisión a color en la Argentina. Las primeras imágenes fueron emitidas por Argentina Televisora Color y también por Canal 13 de Buenos Aires.
En ese momento se calculaba que había cerca de 300.000 televisores color en funcionamiento. La imagen inicial fue la bandera argentina y la frase de apertura de Pinky quedó asociada a ese estreno: “Señoras y señores, con ustedes, la televisión a color”. A partir de allí, la TV argentina entró de lleno en una nueva etapa tecnológica.
2026 - Día del Trabajador
Cada 1 de mayo se celebra el Día del Trabajador en memoria de los obreros condenados y ejecutados tras la huelga iniciada en Chicago en 1886, cuando reclamaban una jornada laboral de ocho horas. La fecha recuerda aquellas protestas, la represión que siguió y el proceso que transformó ese conflicto en una referencia mundial para el movimiento obrero.
Con el paso del tiempo, el 1 de mayo se convirtió en una jornada internacional de reivindicación de derechos laborales y de solidaridad entre trabajadores. Décadas después de los hechos de Chicago, la OIT, creada en 1919, impulsó en el plano internacional principios como la jornada de ocho horas y la semana de cuarenta y ocho, objetivos que habían estado en el centro de aquellas demandas.
