La almohada es un objeto que, muy seguramente, usemos todos los días. Nos acompaña si queremos tomar una siesta, en nuestro descanso nocturno o al momento de jugar en el famoso juego de "guerra de almohadas".
Todos los idiomas se nutren de otros anteriores o contemporáneos. Como gran parte de las palabras del español, tal vez pueda creerse que proviene del latín. Pero lo cierto es que el español también incorporó muchas de sus palabras del árabe. Gracias a eso, hoy existen en nuestro idioma términos como "ojalá", "aceite", "azúcar", "azafrán" y "almohada", entre otros miles.
Almohada: qué significa la palabra

Según la Real Academia Español (RAE), una almohada es una "funda rellena de una material blando, que sirve para reclinar la cabeza". Del término derivan otros como "almohadilla" y "almohadón".
La RAE también explica que la palabra deriva del árabe hispánico almuẖádda, y este del árabe clásico miẖaddah. La traducción literal de miẖaddah es "mejilla", y de ahí se dio a entender que una almohada es el lugar donde se apoya la mejilla.
Otra teoría, no reconocida por la RAE pero que circula de todas formas, es que la palabra viene de "almohades", el nombre de una dinastía amazigh que dominó en el norte de África. Para ellos, el objeto en cuestión era considerado la extensión de la cabeza y el lugar donde uno se encomienda al destino durante el descanso.
Otras palabras que vienen del árabe

Como mencionamos más arriba, el español se nutrió del árabe producto de la convivencia de las lenguas durante más de 700 años en la península ibérica. Se estima que cerca de un 8% (4.000) de los términos del español provienen del árabe, entre los que están:
- Algodón,
- Café,
- Guitarra,
- Albahaca,
- Alacena,
- Alcohol,
- Diván,
- Escabeche,
- Alfajor,
- Farra.
