¿Cómo nacieron los signos de interrogación y exclamación? - Billiken
 

¿Cómo nacieron los signos de interrogación y exclamación?

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Los signos de pregunta y exclamación nacieron para orientar la lectura y representar la entonación. En 1754, la ortografía académica recomendó sumar sus características formas de apertura.
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Los signos de interrogación y exclamación permiten trasladar a la escritura una parte de la entonación de la voz. El primero señala preguntas; el segundo puede expresar sorpresa, alegría, temor, órdenes o énfasis.

Sin embargo, estos símbolos no existieron desde el comienzo de la escritura. Sus formas fueron cambiando a medida que escribas, copistas e impresores buscaron métodos para indicar pausas y ayudar a interpretar los textos.

¿Cómo surgieron los signos de interrogación y exclamación?

Cartel.

El antepasado directo del signo de interrogación occidental fue el punctus interrogativus. Apareció durante el período carolingio, entre los siglos VIII y IX, y se utilizaba al final de las preguntas. Su trazo no era idéntico al actual, pero fue modificándose hasta adoptar la curva acompañada por un punto.

El signo de exclamación apareció más tarde. Los humanistas italianos comenzaron a desarrollarlo durante el siglo XIV para marcar expresiones que debían leerse con una entonación diferente. Llegó a los tratados ortográficos españoles a comienzos del siglo XVII, aunque durante un tiempo también se empleó el signo de interrogación para indicar exclamaciones.

Existen relatos populares que relacionan el signo de interrogación con la abreviatura latina qo, procedente de quaestio, y el de exclamación con la expresión io. Sin embargo, estas explicaciones no cuentan con pruebas históricas suficientes.

Algunas fechas importantes son:

  • Siglos VIII y IX: se difundió el punctus interrogativus.
  • Siglo XIV: los humanistas italianos desarrollaron el signo de exclamación.
  • Siglo XVII: la exclamación apareció en tratados españoles.
  • 1754: la Real Academia Española recomendó los signos de apertura.

¿Por qué el español los coloca también al comienzo?

Durante siglos, las preguntas y exclamaciones se marcaban únicamente al final. El problema aparecía con las oraciones largas: una persona podía comenzar a leerlas como afirmaciones y descubrir demasiado tarde que debía utilizar otra entonación.

Para resolverlo, la ortografía académica de 1754 recomendó colocar un signo invertido al inicio del fragmento interrogativo o exclamativo. De esta manera, el lector recibe una señal antes de pronunciar la primera palabra.

En la actualidad, ambos signos son dobles y obligatorios en español:

  • ¿Qué hora es?
  • ¡Qué buena noticia!
  • La excursión, ¿comienza mañana?

Los signos deben colocarse justo donde empieza y termina la pregunta o exclamación, aunque estas ocupen solamente una parte de la oración.

¿Cómo se utilizan correctamente?

Signos.

Los signos de apertura y cierre se escriben pegados a las palabras que enmarcan. Después del signo final no se agrega un punto, porque su propio punto ya cumple esa función. Sí pueden aparecer una coma, un punto y coma o dos puntos.

También es posible combinar ambos pares cuando una pregunta expresa sorpresa: ¡¿Cómo ocurrió eso?! Aunque los mensajes digitales suelen omitir los signos iniciales por influencia de otras lenguas, la norma española exige conservarlos.

Así, los signos de interrogación y exclamación no son simples adornos. Funcionan como indicaciones de lectura que permiten reconocer preguntas y emociones antes de llegar al final.

    Vínculo copiado al portapapeles.

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    Ant Sig