El 25 de julio de 1946, apenas un año después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos realizó una de sus primeras pruebas nucleares en tiempos de paz. El escenario elegido fue el remoto atolón de Bikini, en medio del océano Pacífico, parte del archipiélago de las Islas Marshall.
Aquel ensayo integró la "Operación Crossroads", y marcó el inicio de una etapa de pruebas atómicas que durarían más de una década y tendrían un impacto devastador en el ambiente y la vida humana.
Las pruebas realizadas en el atolón Bikini formaron parte del contexto más amplio de la Guerra Fría, donde tanto Estados Unidos como la Unión Soviética desarrollaban y probaban armas nucleares en una carrera armamentista que duró décadas.
Así fue el 25 de julio de 1946

El 25 de julio de 1946 parecía un día tranquilo en el atolón de Bikini. Ya no quedaban humanos en las zonas aledañas porque habían sido evacuados por la fuerza para realizar las pruebas nucleares, pero aún habitaban varias especies de peces y corales.
Pero, de un momento a otro, una explosión esterilizó el lecho marino en cuestión de segundos. La detonación de la bomba Baker, que fue debajo del agua, provocó un enorme hongo radiactivo, la contaminación de decenas de embarcaciones y una contaminación persistente que resultó imposible de controlar.

La explosión se consideró un fracaso técnico porque más tarde no se logró descontaminar las zonas afectadas. Para el científico estadounidense Glenn Seaborg, Nobel de Química de 1951, fue el primer desastre nuclear del mundo.
A esa primera explosión le siguieron muchas más. Y aunque las pruebas buscaban estudiar el efecto de las bombas sobre los barcos y estructuras navales, lo que ocurrió fue lo que seguramente se había previsto: la alteración de la geografía y la fauna marina, sumado al desplazamiento de comunidades enteras que jamás pudieron regresar a sus hogares y que sufrieron enfermedades vinculadas a la exposición a la radiación.
¿Cuántas pruebas nucleares se realizaron en el atolón?

Entre 1946 y 1958, Estados Unidos realizó un total de 67 pruebas nucleares en Bikini, que liberaron una energía 7.000 veces mayor que la liberada por la bomba de Hiroshima. La más potente de todas, de nombre Castle Bravo, tuvo consecuencias terribles:
- Liberó una energía 1.000 veces mayor a la bomba de Hiroshima,
- Creó un cráter de dos kilómetros de ancho y 73 metros de profundidad en el arrecife el 1 de marzo de 1954,
- Elevó momentáneamente la temperatura de la superficie del mar a 55.000 grados Celsius (en comparación, la superficie del sol tiene una temperatura de 5.500 grados Celsius).
Además del daño ambiental, las pruebas causaron una gran pérdida patrimonial. Durante los primeros ensayos se hundieron decenas de embarcaciones utilizadas como blanco. Hoy, esos restos se encuentran en el fondo del agua y forman parte del patrimonio mundial protegido por la UNESCO.

