El teorema de los cuatro colores: qué dice la extraña regla matemática que ningún mapa puede romper - Billiken
 

El teorema de los cuatro colores: qué dice la extraña regla matemática que ningún mapa puede romper

El teorema de los cuatro colores: qué dice la extraña regla matemática que ningún mapa puede romper
La regla matemática hoy conocida en todo el mundo fue descubierta hace más de 170 años, pero tardó más de 1120 en comprobarse. Hoy sirve para resolver problemas que pueden presentarse en redes de comunicación y planificación horaria.
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A primera vista, el teorema de los cuatro colores parece un juego de lápices y mapas. Sin embargo, se trata de una de las demostraciones matemáticas más famosas y discutidas de la historia.

La regla dice que, al momento de colorear cualquier mapa bidimensional, no importa cuántos países o regiones tenga, alcanza con tener lápices o marcadores de cuatro colores diferentes para evitar que dos zonas que comparten frontera queden pintadas del mismo color.

La idea surgió en 1852, pero no fue hasta más de un siglo después que la comunidad científica aceptó la validez de la demostración. Lo interesante es que su aplicación va más allá de los mapas: también se utiliza en problemas de redes de comunicación y planificación horaria, entre muchos otros.

La historia del teorema: un estudiante creativo y su mapa de Inglaterra

teorema de los cuatro colores, el problema matemático que planteó el estudiante Francis Guthrie hace más de 170 años

El teorema de los cuatro colores nació en la Universidad de Londres en 1852, cuando Francis Guthrie, un joven estudiante, intentaba colorear un mapa de los condados de Inglaterra. Al darse cuenta de que solo necesitaba cuatro colores distintos, compartió su hallazgo con su profesor Augustus De Morgan, quien lo difundió como una conjetura matemática.

Durante más de 120 años, numerosos matemáticos intentaron demostrarlo, pero las pruebas eran incompletas o se encontraban errores. La verdadera demostración llegó en 1976, cuando Kenneth Appel y Wolfgang Haken usaron una computadora para comprobar millones de combinaciones posibles.

Aunque al principio hubo resistencia, con el tiempo la comunidad científica aceptó el descubrimiento fortuito del estudiante británico gracias a la comprobación de Appel y Haken. Desde entonces, el teorema de los cuatro colores se convirtió en un clásico ejemplo de cómo una idea aparentemente sencilla puede tener validez matemática.

Para qué sirve el teorema de los cuatro colores

qué dice el teorema de los cuatro colores
Mapamundi coloreado con cuatro colores: amarillo, rojo, verde y azul.

El teorema de los cuatro colores explica que cualquier mapa puede colorearse usando solamente cuatro tonos, con una condición clara: dos regiones adyacentes nunca deben compartir el mismo color. Dos territorios se consideran vecinos solo si comparten frontera, no si se tocan en un punto.

A pesar de que resultó en un problema interesante que la comunidad científica no resolvió por más de 120 años, pronto se descubrió que el teorema tenía aplicaciones prácticas en otras áreas y campos, como:

  • La planificación de horarios escolares, porque garantiza que dos materias con estudiantes en común no se programen a la misma hora.
  • El diseño de redes de telefonía o computación, ya que ayuda a organizar frecuencias o conexiones sin interferencias.
  • La cartografía digital y gráficos por computadora, pues simplifica el uso de colores para representar zonas o datos en pantallas y sistemas.

De este modo, lo que comenzó como una curiosidad en un mapa de Inglaterra terminó siendo una herramienta útil en distintas áreas de la ciencia y la tecnología.

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