Los bigotes de los gatos se llaman, en lenguaje veterinario, vibrisas. A simple vista parecen pelos largos y rígidos, pero cumplen una función mucho más compleja: ayudan al animal a recibir información táctil sobre lo que ocurre cerca de su cuerpo. Son más largos y gruesos que los pelos comunes, y que están alojados en folículos mucho más grandes y sensibles.
Cada vibrisa está conectada a receptores nerviosos capaces de detectar presión, movimiento y pequeñas variaciones en las corrientes de aire. Por eso, cuando un gato camina por un pasillo estrecho, se acerca a un objeto o explora un lugar oscuro, sus bigotes participan en la lectura del espacio inmediato.
¿Dónde están los bigotes de los gatos?

Aunque los más visibles son los que crecen a ambos lados del hocico, los gatos tienen vibrisas en varias partes del cuerpo. También aparecen sobre los ojos, en los carrillos, cerca de la mandíbula y en la parte posterior de las patas delanteras.
Las vibrisas del labio superior se ubican en cuatro filas. Las dos filas superiores pueden moverse de manera independiente respecto de las inferiores, lo que permite un control más preciso durante la exploración.
Algunas características importantes son:
- Son más gruesas que los pelos comunes.
- Tienen folículos muy sensibles, conectados con receptores nerviosos.
- Detectan corrientes de aire y movimientos cercanos.
- No están solo en el hocico: también aparecen sobre los ojos y en las patas delanteras.
- Pueden caerse y renovarse, como otros pelos del cuerpo.
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¿Para qué sirven los bigotes de los gatos?
Los bigotes ayudan a calcular distancias, detectar obstáculos y orientarse cuando la luz es baja. También permiten percibir objetos próximos sin necesidad de tocarlos directamente, porque las vibrisas registran cambios mínimos en el aire que rodea al animal.
Esta capacidad es útil para la caza. Los gatos son animales crepusculares y nocturnos: se mueven con facilidad al amanecer, al atardecer y en ambientes con poca luz. En esos momentos, las vibrisas complementan la vista, el olfato y el oído. Cuando el gato está activo, puede dirigirlas hacia adelante y hacia los costados para “escanear” mejor su entorno.
Las vibrisas de las patas delanteras también aportan información durante el movimiento y pueden ayudar a controlar mejor la posición de una presa o de un objeto cercano.
¿Se pueden cortar los bigotes de los gatos?

No conviene cortar ni arrancar los bigotes de los gatos. Aunque pueden caerse naturalmente y volver a crecer, quitarlos de manera intencional puede afectar su capacidad para calcular distancias con objetos próximos y causar dolor.
Por eso, los bigotes son una parte fundamental del cuerpo felino. No decoran la cara del gato: le permiten moverse con mayor seguridad, explorar el mundo cercano y reaccionar ante señales que las personas ni siquiera perciben.
