¿Por qué se tapan los oídos al subir una montaña o al viajar en avión? - Billiken
 

¿Por qué se tapan los oídos al subir una montaña o al viajar en avión?

oídos
Al aumentar la altitud disminuye la presión atmosférica y el oído medio debe compensar ese cambio. La trompa de Eustaquio es clave para recuperar el equilibrio.
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Los oídos tapados por la altura son una sensación frecuente al subir una montaña, viajar por una ruta con grandes desniveles o despegar en avión. El problema no está relacionado directamente con la temperatura ni con la falta de oxígeno: aparece porque la presión atmosférica cambia a medida que aumenta la altitud.

Dentro del oído existe una pequeña cavidad llena de aire, llamada oído medio, ubicada detrás del tímpano. Para que este funcione correctamente, la presión a ambos lados de esa membrana debe mantenerse relativamente equilibrada. Cuando una persona asciende rápidamente, la presión del aire exterior disminuye y el oído necesita adaptarse.

¿Por qué aparecen los oídos tapados por la altura?

Avión y altura, que tapa oídos.

La estructura encargada de igualar esas presiones es la trompa de Eustaquio, un pequeño conducto que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz y la garganta.

Al subir una montaña, la presión dentro del oído medio puede quedar momentáneamente por encima de la presión exterior. La trompa de Eustaquio debe abrirse para permitir que el aire se desplace y recuperar el equilibrio. Mientras esto no ocurre, el tímpano queda sometido a una diferencia de presión que puede generar sensación de oído lleno, audición amortiguada o molestias.

Entre las sensaciones más habituales aparecen:

  • oído tapado o sensación de presión;
  • disminución momentánea de la audición;
  • pequeños chasquidos o “pops”;
  • zumbidos leves y pasajeros.

En la mayoría de los casos, estas molestias desaparecen cuando el oído logra adaptarse a la nueva presión.

¿Por qué bostezar ayuda a destapar los oídos?

Bostezar, tragar saliva o masticar abre temporalmente la trompa de Eustaquio. Al hacerlo, el aire puede entrar o salir del oído medio y equilibrar la presión a ambos lados del tímpano. El pequeño “pop” que muchas personas escuchan indica justamente que esa compensación acaba de producirse.

El fenómeno también ocurre durante el descenso, aunque el mecanismo se invierte: al acercarse nuevamente a zonas de menor altitud, la presión atmosférica exterior aumenta y el oído debe volver a compensarla.

Los resfriados, las alergias y la congestión nasal pueden dificultar este proceso porque inflaman o bloquean parcialmente la trompa de Eustaquio. En esos casos, la sensación de presión puede ser más intensa o durar más tiempo.

¿Puede producirse un daño en el oído?

Normalmente, tener los oídos tapados por la altura es una molestia temporal. Sin embargo, si la diferencia de presión es grande y no logra compensarse, puede aparecer un barotrauma del oído, que provoca dolor y, en casos más importantes, puede afectar al tímpano.

Por eso, la próxima vez que los oídos parezcan cerrarse durante una subida, la explicación estará en un fenómeno invisible: mientras cambia el paisaje alrededor, una pequeña estructura dentro de cada oído trabaja para adaptarse a la presión del aire.

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