La agricultura es una de las actividades humanas más importantes desde hace miles de años. Gracias a ella, las personas pueden cultivar la tierra para obtener alimentos y otros productos de origen vegetal. En términos simples, consiste en sembrar, cuidar y cosechar plantas útiles para la vida cotidiana.
Aunque muchas veces se la asocia solo con el campo, la agricultura está presente en muchísimos aspectos de la vida diaria. De ella provienen alimentos como frutas, verduras, cereales y legumbres, pero también materias primas para aceites, fibras textiles y alimentos para animales.
Por eso se la considera parte del sector primario de la economía, es decir, el sector que obtiene recursos directamente de la naturaleza.
Además, la agricultura no depende solo de poner una semilla en la tierra. También requiere conocer el suelo, el clima, la disponibilidad de agua, las plagas, las estaciones del año y las herramientas adecuadas para cada cultivo.
¿Qué es la agricultura?

La agricultura puede definirse como el conjunto de saberes y técnicas vinculados con el aprovechamiento del suelo para producir alimentos de origen vegetal. Eso incluye procesos como la siembra, el cultivo, el riego, el cuidado de las plantas y la cosecha.
No se trata de una sola tarea, sino de un ciclo completo que puede variar según el lugar, el clima y el producto que se quiera obtener.
Por ejemplo, una huerta donde se cultivan tomates, lechugas y zapallos, por más pequeña que sea, también requiere de conocimientos en agricultura. Y lo mismo ocurre con un campo de trigo o una plantación de uvas.
La diferencia no está en si la actividad es "grande" o “chica”, sino en que en todos los casos hay trabajo sobre la tierra para obtener productos vegetales.
La agricultura moderna, además, puede apoyarse en herramientas muy distintas. En algunos lugares todavía se trabaja con métodos manuales y tradicionales. En otros, se usan tractores, sembradoras, cosechadoras, sistemas de riego automatizados y tecnologías que permiten producir a mayor escala.
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¿Qué tipos de agricultura existen?
No existe un solo tipo de agricultura. Se la puede clasificar de distintas maneras, según el uso del agua, el volumen de producción, las técnicas empleadas o el impacto ambiental. Una primera división muy conocida es la que diferencia entre agricultura de secano y agricultura de regadío:
- La de secano es aquella que aprovecha las aguas subterráneas y las de lluvia. En esas zonas, las precipitaciones alcanzan para sostener la producción.
- La de regadío es aquella en que el agricultor sí añade un sistema de riego al terreno, ya sea a través de métodos artificiales o naturales como canales, aspersores o goteo.

Otra clasificación distingue entre agricultura tradicional e industrial. La tradicional utiliza procedimientos propios de una región, herramientas manuales o poco mecanizadas y una escala menor. Puede verse, por ejemplo, en huertas familiares o en producciones regionales que conservan prácticas antiguas.
La industrial, en cambio, usa maquinaria, fertilizantes, pesticidas y otros insumos para obtener grandes volúmenes de producción. Un campo sembrado con cosechadoras y fumigadoras es un caso típico de agricultura industrial.
A eso se suma la agricultura ecológica o agroecológica, que procura reducir el daño ambiental, cuidar el suelo y evitar el uso excesivo de productos químicos. Un ejemplo puede ser una producción de verduras sin pesticidas sintéticos, con rotación de cultivos y fertilización natural.
También se habla de agricultura intensiva y extensiva. La intensiva busca producir mucho en una superficie reducida, usando más tecnología e insumos. Por ejemplo, puede darse en cultivos de invernadero o en campos altamente tecnificados. La extensiva aprovecha grandes superficies de tierra y suele depender más de los recursos naturales del lugar, como ocurre con algunos cultivos de cereales en zonas amplias.
¿Cuál es el origen de la agricultura?
El cultivo de la tierra a partir de técnicas y conocimientos específicos tiene un origen más o menos preciso en el tiempo. Aunque no es posible determinar un año exacto –ya que en aquella época el tiempo se pensaba de manera distinta que en la actualidad–, hoy sabemos que la agricultura surgió 12.000 años atrás.

Ocurrió durante el periodo Neolítico, que comenzó en distintos momentos según la región geográfica, a partir del surgimiento de esta "revolución" agrícola. En partes de África y Asia (Egipto, Arabia Saudita, Armenia, Azerbaiyán) se estima que surgió hace 11.000 años, mientras que en el sudeste de Europa (Albania, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Grecia, Kosovo) hace 9.000 y en el centro hace 7.500.
En los primeros asentamientos, distintos grupos humanos comenzaron por cuidar y domesticar animales, a la par del cultivo de plantas. Esto permitió que la mayoría de los grupos pasaran a ser sedentarios, formando así las primeras sociedades de la historia. Los motivos que explican su origen son diversos:
- El clima, que ante los cambios abruptos obligó al cultivo producto de la reducción de recursos.
- La población, que iba en aumento y para la que no había alimentos suficientes.
- Lo cultural, pues se generó un acervo de conocimientos y técnicas que impulsaron el asentamiento de las sociedades.
