El Cinturón de Fuego del Pacífico es la región de mayor actividad sísmica en todo el planeta. Se extiende por más de 40.000 kilómetros, tiene forma de herradura y abarca numerosos países, desde Japón hasta Chile.
La región también es conocida como el Anillo de Fuego del Pacífico, y es una de las más peligrosas en todo el mundo. Millones de personas que viven en países afectados por el Cinturón deben estar preparadas no sólo por los posibles terremotos, sino también por las erupciones volcánicas y posibles tsunamis.
¿Qué países se ubican en el Cinturón de Fuego del Pacífico?

El Cinturón de Fuego del Pacífico concentra una gran cantidad de límites entre placas tectónicas. Allí interactúan placas como la del Pacífico, la Sudamericana, la Norteamericana, la de Nazca y la Filipina, entre otras.
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Por eso, más de 25 países en al menos tres continentes están afectados por el Cinturón de Fuego del Pacífico, incluyendo América, Asia y Oceanía:
- En Oceanía va desde Nueva Zelanda hasta Tuvalu, Samoa y las Islas Salomón.
- En Asia son muchos, entre los que están Japón, Filipinas, Indonesia, Singapur, Malasia, Taiwán y la costa este de Rusia.
- En Sudamérica, prácticamente todo Chile, Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia y parte de Argentina.
- En Centroamérica, son Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Panamá, El Salvador, Belice y Honduras.
- En Norteamérica, afecta a Canadá, Estados Unidos y la costa oeste de México.
Cada región se ubica en una placa tectónica distinta, pero prácticamente todas las placas están en movimiento constante. Así, la fricción entre ellas es la que causa los terremotos y maremotos más peligrosos del mundo.
¿Cómo se producen los terremotos en el Cinturón de Fuego del Pacífico?

En el Anillo de Fuego del Pacífico se encuentran distintas placas continentales –es decir, las que están compuestas de los continentes– y placas oceánicas –aquellas que son el suelo de los océanos–.
Las placas oceánicas están en movimiento constante y, cuando chocan con las continentales, ocurre un proceso llamado subducción. En ese momento, una placa se desliza por debajo de la otra y libera una enorme cantidad de energía.
Esa energía acumulada es la que, al liberarse, provoca terremotos. En muchos casos, también puede generar erupciones volcánicas o incluso tsunamis, especialmente cuando el movimiento ocurre bajo el océano.
Pero no todos los movimientos de placas son iguales. En algunos sectores, las placas chocan; en otros, se separan o se deslizan lateralmente. Cada uno de estos movimientos genera distintos tipos de fenómenos geológicos.
Por ejemplo, cuando las placas se separan, el magma del interior de la Tierra puede ascender y formar nuevos volcanes. En cambio, cuando se deslizan una contra otra, se acumula tensión que puede liberarse de forma repentina en forma de sismos.
Nivel de actividad sísmica y volcánica

El Cinturón de Fuego del Pacífico está en permanente actividad porque las placas tectónicas están en movimiento continuo. Algunas se desplazan pocos centímetros por año, y otras lo hacen una distancia mayor.
Y ese movimiento permanente es el que cataloga al Anillo de Fuego del Pacífico como la región donde ocurro el 90% de la actividad sísmica del planeta. A ello se suma que, de la totalidad de volcanes activos que existen en la Tierra –cerca de 1.350– el 75% se encuentra en esta región.
A pesar de esta intensa actividad, especialistas como los del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México señalan que el comportamiento del Cinturón es “normal”, ya que responde a procesos naturales que ocurren desde hace millones de años.
