El Tren a las nubes y el Tren del fin del mundo: los ferrocarriles más altos y más australes de Argentina - Billiken
 

El Tren a las nubes y el Tren del fin del mundo: los ferrocarriles más altos y más australes de Argentina

El Tren del Fin del mundo une el Parque Nacional Tierra del Fuego con las cercanías de la ciudad de Ushuaia y su origen se remonta a la prisión que funcionaba en dicha localidad. Por su parte, el Tren a las nubes es el tercero más alto en el mundo y se ubica a más de cuatro mil metros sobre el nivel del mar en la provincia de Salta.
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Argentina tiene muchos récords y particularidades. Una de ellas es que tiene, en el norte del país, uno de los trenes más altos del mundo y, en el sur, el más austral. Son el Tren a las nubes y el Tren del fin del mundo. Vayamos a conocerlos.

El Tren a las nubes, una experiencia increíble

El Tren a las nubes recorre parte de la provincia de Salta y está a 4.220 metros sobre el nivel del mar. Es un servicio turístico y está sobre el ramal C-14 del Ferrocarril General Manuel Belgrano. Une la localidad de San Antonio de los Cobres con el viaducto La Polvorilla. Y atraviesa montañas de la Cordillera de los Andes.

El primer viaje turístico oficial se llevó a cabo el 16 de julio de 1972 y hasta el año 1990 permaneció en manos del Estado. Al año siguiente, se hizo cargo una empresa privada. El tren tiene una capacidad para 468 pasajeros y va a una velocidad promedio de 35 kilómetros por hora. Se parte en ómnibus desde la ciudad de Salta y, sobre la ruta 51, se recorren las localidades de Campo Quijano, Gobernador Solá, El Alfarcito y continúa por la Quebrada de las cuevas hasta llegar a San Antonio de los Cobres, donde los pasajeros embarcan en el tren.

Las vías del Tren a las nubes son toda una obra de ingeniería. El proyecto fue desarrollado por el ingeniero Josep Heinrich Theodor Rauch y llevado adelante por el también ingeniero Richard Maury. La obra empezó en marzo de 1921 y trabajaron mil trescientas personas ente operarios y empleados. La construcción demandó unos 27 años y se crearon 42 estaciones, 13 viaductos, 32 puentes de acero y 21 túneles. El 20 de febrero de 1948 se inauguró el Trasandino del Norte y dos días después salía el primer servicio regular.

La construcción fue toda una hazaña. En primer lugar, fue necesario llevar los rieles hasta el lugar, que pesaban alrededor de 40 kilos por metro y durmientes de quebracho colorado. Además, las bajas temperaturas y las inclemencias del clima provocaron la muerte y desaparición de muchos obreros.

El 1929 la obra llegó hasta San Antonio de los Cobres y se frenó hasta 1936, momento en que se reanudó. En los primeros años de la década de 1940 se continuó con la extensión de las vías hasta que finalmente el ferrocarril quedó inaugurado en 1948. Así, el Trasandino del Norte empezó a brindar servicios de carga y de pasajeros. Esto tuvo efectos urbanizadores que se tradujeron en un crecimiento demográfico y un aumento de la actividad comercial. De esta forma, la ciudad de San Antonio de los Cobres se convirtió en el principal centro urbano de la región.

En la década de 1970 el tren se convirtió en un emprendimiento turístico y hasta 1990 se mantuvo en manos del Estado. Luego, a partir de 1992 estuvo bajo la administración de capitales privados salteños y en 2014 el entonces gobernador Juan Manuel Urtubey decidió crear el Servicio Ferroviario Turístico Tren a las Nubes Sociedad del Estado (SFTSE). En la actualidad, la propuesta del Tren a las Nubes combina tramos terrestres con los propios del ferrocarril.

El tren del fin del mundo, el más austral del planeta

En la provincia de Tierra del Fuego se encuentra el tren más austral del planeta. Es el Tren del Fin del Mundo, una de las mayores atracciones de la ciudad de Ushuaia.

También llamado Ferrocarril Austral Argentino, esta línea de tren une el Parque Nacional Tierra del Fuego con las cercanías de la ciudad de Ushuaia y recorre una extensión de 8 kilómetros a una velocidad aproximada de 50 kilómetros por hora.

Su origen se ubica en el denominado “tren de los presos” que servía como medio de transporte de mercaderías de la Prisión Nacional de Ushuaia y que funcionó entre los años 1909 y 1952. Más tarde, una empresa privada se hizo cargo del ferrocarril y lo reconvirtió en una atracción turística. Recién en el año 1994 se procedió a la reconstrucción de la línea del ferrocarril con un objetivo turístico.

El recorrido comienza en la “Estación del Fin del Mundo”, que se encuentra a 8 kilómetros de la ciudad de Ushuaia, rescatando los últimos 7 kilómetros del recorrido original con una parada intermedia en la “Estación La Macarena” en donde los pasajeros pueden disfrutar de una gran vista panorámica y luego continuar el recorrido, para ingresar al Parque Nacional Tierra del Fuego.

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