¿El nivel del mar es realmente igual en todo el planeta? - Billiken
 

¿El nivel del mar es realmente igual en todo el planeta?

nivel-del-mar
El océano no es una enorme superficie perfectamente plana. La gravedad terrestre y el movimiento del agua producen diferencias de altura que incluso pueden medirse desde el espacio.
Naturaleza
Google Logo

Seguí a Billiken
en Google

Naturaleza

Cuando decimos que una montaña está a determinada altura, solemos tomar como referencia el nivel del mar. Eso puede hacernos imaginar una línea perfectamente pareja que rodea todo el planeta. Pero la superficie real de los océanos es bastante más compleja.

Incluso si pudiéramos eliminar momentáneamente las olas, el agua no quedaría exactamente a la misma altura en todos lados. NASA explica que existen diferencias regionales producidas por la distribución desigual de la gravedad terrestre, las corrientes oceánicas, el viento, la temperatura y otros fenómenos. En grandes escalas, la superficie del océano puede presentar diferencias de altura de hasta alrededor de dos metros.

¿Por qué el nivel del mar no forma una superficie perfecta?

Naturaleza.

La Tierra no es una esfera perfecta y su masa tampoco está distribuida de manera uniforme. Algunas regiones tienen más masa que otras, por lo que la intensidad de la gravedad presenta pequeñas variaciones.

El agua responde a esas diferencias. Las masas terrestres y hasta grandes características del fondo oceánico ejercen atracción gravitatoria, de modo que la superficie marina adopta una forma ligeramente irregular. Los científicos utilizan como referencia una superficie imaginaria llamada geoide, que representa cómo se acomodaría el océano bajo la influencia de la gravedad si no existieran corrientes ni mareas.

Por eso el océano tiene una especie de relieve, aunque resulte imposible apreciarlo mirando desde una playa.

¿Cómo cambian las corrientes y el viento el nivel del mar?

El agua también está en permanente movimiento. Los vientos empujan grandes masas de agua y las corrientes las transportan de una región a otra. Esa redistribución puede hacer que la superficie sea ligeramente más alta en determinados lugares.

NASA señala que los movimientos oceánicos están impulsados, entre otros factores, por:

  • Los vientos, que empujan el agua en la superficie.
  • El calentamiento, que modifica su densidad y volumen.
  • La evaporación y las precipitaciones, que quitan o agregan agua localmente.
  • Las corrientes oceánicas, que redistribuyen enormes cantidades de agua.

Fenómenos como El Niño y La Niña también alteran temporalmente la circulación y producen cambios regionales en el nivel del mar. Por esa razón, dos costas ubicadas a miles de kilómetros pueden experimentar variaciones muy diferentes durante el mismo período.

La temperatura también modifica el nivel del mar

Nivel del mar.

Hay otra propiedad fundamental: cuando el agua se calienta, se expande. Eso significa que una misma cantidad ocupa un volumen ligeramente mayor.

Como la temperatura del océano no es igual en todas las regiones ni cambia de manera uniforme, la expansión tampoco es idéntica. CORDIS, el servicio de información sobre investigación de la Comisión Europea, destaca que este fenómeno contribuye a explicar por qué el aumento del nivel marino puede ser mayor en algunos lugares que en otros.

Además, la presión atmosférica, las mareas y las tormentas pueden producir modificaciones de menor duración. Por eso los especialistas distinguen entre cambios pasajeros y tendencias observadas durante décadas.

¿El aumento del nivel del mar tampoco es igual en todas partes?

Exactamente. El promedio global es una medida muy útil, pero no significa que cada costa experimente el mismo cambio.

Entre 1993 y 2018, NASA registró regiones donde el nivel aumentó entre 12 y 15 milímetros por año y otras donde descendió a un ritmo parecido, mientras que el promedio mundial creció cerca de 3 milímetros anuales durante ese período. Buena parte de esas diferencias regionales estuvo relacionada con la dinámica de los océanos.

El derretimiento de grandes masas de hielo también produce un efecto curioso. Una capa de hielo enorme, como la de Groenlandia, ejerce atracción gravitatoria sobre el agua cercana. Cuando pierde masa, esa atracción disminuye. Por eso algunas zonas relativamente próximas pueden experimentar menos aumento —o incluso una caída local— mientras regiones más lejanas reciben una proporción mayor del agua redistribuida.

Para medir todas estas diferencias, los científicos utilizan mareógrafos instalados en las costas y satélites equipados con altímetros de radar, capaces de calcular con enorme precisión la distancia entre la nave y la superficie marina. Así pueden elaborar mapas de esas suaves elevaciones y depresiones del océano.

El nivel del mar, entonces, es una referencia indispensable, pero no una línea rígida que rodea el planeta. Bajo una apariencia uniforme, los océanos tienen un relieve dinámico que cambia continuamente al ritmo de la gravedad, el viento, las corrientes y la temperatura.

    Vínculo copiado al portapapeles.

    3/9

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

    Ant Sig