La historia del Volcán Etna es tan antigua como la misma Tierra. Ubicado en la costa este de Sicilia, este volcán comenzó a formarse hace unos 500.000 años bajo el mar. Con el paso de los milenios, sus constantes expulsiones de lava fueron acumulando capas hasta crear la inmensa montaña que vemos hoy. Para los antiguos griegos, el Etna era un lugar sagrado: creían que bajo sus cráteres se encontraba la fragua de Hefesto, el dios del fuego, y que los ruidos que salían de su interior eran los golpes de los cíclopes trabajando el hierro.
En la actualidad, el Etna es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su altura no es fija, ya que cambia constantemente debido a las erupciones que acumulan material o a los colapsos de sus bordes. Hoy su altitud ronda los 3.357 metros, lo que lo convierte en el volcán más alto de Europa (fuera de la región del Cáucaso). Es un laboratorio natural único donde los geólogos estudian cómo se mueven las placas tectónicas, ya que se encuentra justo donde chocan las placas de África y Eurasia.
Actividad incesante: las características del Volcán Etna

Lo que diferencia a este gigante de otros es que nunca descansa. El Volcán Etna es famoso por tener erupciones casi constantes, aunque la mayoría no son peligrosas para las ciudades cercanas. Sin embargo, su actividad puede ser muy espectacular. Según informó el diario El País, a finales de diciembre de 2025 el volcán entró nuevamente en erupción, lanzando fuentes de lava roja que iluminaron el cielo siciliano y columnas de ceniza que llegaron a cubrir pueblos enteros, obligando a veces a cerrar el aeropuerto de Catania.
A pesar de su fuego interno, sus laderas son increíblemente fértiles. Las cenizas volcánicas actúan como un abono natural, permitiendo que crezcan viñedos, olivares y plantaciones de cítricos que son famosos en todo el mundo. Además, es un paisaje de contrastes: en invierno, la cima está cubierta de nieve blanca mientras que de sus cráteres sale un humo negro y denso.
Datos destacados de este monumento de fuego
- Ubicación: Isla de Sicilia, Italia.
- Altitud aproximada: 3.357 metros sobre el nivel del mar.
- Tipo de volcán: estratovolcán (formado por múltiples capas de lava y ceniza).
- Última gran actividad registrada: diciembre de 2025.
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¿Cómo visitar y cuidar el entorno del Volcán Etna?

Visitar el Etna es una de las aventuras más grandes que se pueden tener en Europa. Existen guías especializados que llevan a los turistas hasta las zonas seguras cerca de los cráteres principales. Se puede subir en teleférico y luego en vehículos todoterreno para caminar sobre paisajes que parecen sacados de la Luna. Sin embargo, siempre hay que recordar que es un volcán activo y que su acceso está regulado por las autoridades para proteger la vida de las personas.
El Volcán Etna nos enseña que la naturaleza es poderosa y está en constante transformación. Respetar estos entornos y aprender sobre ellos es fundamental para comprender cómo funciona nuestro hogar, la Tierra.
