Las lágrimas saladas forman una película muy fina sobre la superficie de los ojos. Su sabor se debe a que contienen electrolitos: sustancias minerales que también están presentes en otros líquidos del cuerpo. Entre ellas se encuentran principalmente el sodio y el cloruro, los dos componentes de la sal común.
Sin embargo, las lágrimas no son solamente agua con sal. También contienen proteínas, grasas, mucinas y otras sustancias que trabajan juntas para mantener los ojos húmedos, limpios y protegidos. Su composición es compleja y puede cambiar ligeramente según el motivo por el que aparecen.
¿De qué están compuestas las lágrimas saladas?

La mayor parte del líquido lagrimal es producida por las glándulas lagrimales, ubicadas sobre la zona externa de cada ojo. Al parpadear, los párpados distribuyen esa película por la córnea y la conjuntiva.
Las lágrimas contienen distintos componentes:
- Agua, que aporta humedad a la superficie ocular.
- Electrolitos, como sodio, cloruro, potasio, calcio y bicarbonato.
- Proteínas, algunas de las cuales participan en la defensa contra microorganismos.
- Mucinas, que ayudan a que el líquido se adhiera al ojo.
- Lípidos o grasas, que disminuyen la evaporación.
La combinación de estas sustancias mantiene un equilibrio adecuado alrededor de las células del ojo. Por eso las sales no son un ingrediente accidental: participan en la estabilidad y el funcionamiento de la película lagrimal.
¿Qué función cumplen las lágrimas?
Incluso cuando una persona no está llorando, sus ojos producen lágrimas basales de manera continua. Estas lubrican la superficie ocular, reducen el roce de los párpados y forman una capa lisa que contribuye a enfocar correctamente la luz.
Además, ayudan a retirar polvo y pequeñas partículas, transportan nutrientes y ofrecen una primera barrera frente a ciertos microorganismos. Cada parpadeo renueva y distribuye la película lagrimal.
Los especialistas suelen reconocer tres tipos principales:
- Basales: cubren y protegen los ojos constantemente.
- Reflejas: aparecen ante el humo, el viento o una sustancia irritante.
- Emocionales: surgen ante sentimientos intensos, como tristeza o alegría.
Aunque se originan por motivos diferentes, todas comparten componentes básicos y pueden tener sabor salado.
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¿Dónde van después del llanto?
Cuando se producen en cantidades normales, las lágrimas drenan por pequeños orificios ubicados cerca de la nariz. Desde allí atraviesan los conductos lagrimales y llegan a la cavidad nasal. Esto explica por qué la nariz puede moquear durante un llanto intenso.
Si la producción aumenta demasiado, los conductos no alcanzan a evacuar todo el líquido y las lágrimas desbordan los párpados. En conclusión, las lágrimas saladas no solo expresan emociones: su composición permite lubricar, limpiar y defender una de las superficies más delicadas del cuerpo.
