Sable corvo: el histórico sable que San Martín le regaló a Rosas y que fue robado dos veces - Billiken
 

Sable corvo: el histórico sable que San Martín le regaló a Rosas y que fue robado dos veces

Sable corvo: el histórico sable que San Martín le regaló a Rosas y que fue robado dos veces
Comprado en Londres en 1811, el sable corvo acompañó a José de San Martín en las campañas por la independencia y se convirtió en uno de los objetos históricos más valiosos de la Argentina.
Historia
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El sable corvo ocupa un lugar central en la historia argentina. No se trata solo de un arma, sino de un símbolo de las luchas por la independencia y muy vinculado a las decisiones personales de José de San Martín.

Su forma curva, sencilla y sin adornos lujosos contrasta con la importancia que adquirió con el paso del tiempo. Su derrotero es bastante conocido: San Martín se lo regaló a Juan Manuel de Rosas, y cuando este falleció su familia lo donó al Museo Histórico Nacional.

Pero su historia empieza mucho antes, en Londres, y está atravesada por las dos veces que fue robado y recuperado.

Historia del sable corvo

Cuando San Martín renunció al Ejército español, comenzó a planificar un proyecto mucho más ambicioso: la liberación de América del dominio colonial. Antes de regresar al Río de la Plata, vivió algunos meses en Gran Bretaña.

Durante su estadía en Londres, en 1811, adquirió el sable que lo acompañaría en sus principales campañas militares, desde el cruce de los Andes hasta las batallas decisivas en Chile y Perú.

En aquel entonces, era una de las armas blancas orientales de moda entre los militares europeos. Entre sus principales características hay tres:

  • Está hecho en acero de Damasco (proveniente de Siria), conocido por su calidad y resistencia.
  • Su empuñadura es de madera de ébano,
  • Su vaina está recubierta en cuero y bronce,
  • Se destaca por su sencillez y la ausencia de detalles en oro o de piedras preciosas,
  • Alcanza los 95 centímetros de largo.

A diferencia de otras armas de la época, el sable no fue elegido por su ostentación. San Martín valoraba la funcionalidad y la sobriedad, y esas características quedaron reflejadas en el arma que llevó consigo durante años clave de la historia sudamericana.

Además de su uso en combate, el sable fue adquiriendo un fuerte valor simbólico. Fue el arma que estuvo presente en los momentos más decisivos de la gesta independentista y se transformó en un objeto inseparable de la figura del Libertador.

¿Por qué San Martín le regaló el sable corvo a Rosas?

Antes de morir, San Martín dejó expresado su deseo de que el sable fuera entregado a Juan Manuel de Rosas. La decisión no fue arbitraria ni meramente personal. En una carta, el propio San Martín explicó que Rosas había defendido la soberanía del país frente a los intentos de dominación extranjera, un valor que él consideraba fundamental para la república.

Este legado generó debates a lo largo del tiempo, pero también dejó en claro que el sable no era solo un recuerdo militar, sino un mensaje político. Al entregar el arma, San Martín reconocía una continuidad en la defensa del territorio y la independencia nacional.

Los dos robos

Sable corvo San Martín Museo Histórico Nacional
El sable en el Museo Histórico Nacional.

La historia del sable no terminó con el legado a Rosas. A lo largo del siglo XX, el objeto fue robado en dos oportunidades, la más conocida en 1963, y en ambas veces logró recuperarse. Estos episodios pusieron en evidencia su enorme valor simbólico.

Hoy, el sable corvo se conserva en el Museo Histórico Nacional, donde puede ser visto como una pieza central del patrimonio argentino. Más de dos siglos después de su compra en Londres, el sable corvo sigue siendo un testimonio material de las luchas por la independencia y de los debates que marcaron la construcción del país.

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