Aguará guazú: dos ejemplares rescatados volverán a la naturaleza en Argentina - Billiken
 

Aguará guazú: dos ejemplares rescatados volverán a la naturaleza en Argentina

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Los hermanos Kuarahy y Jasy fueron encontrados sin cuidados maternos cuando tenían apenas 45 días. Tras varios meses de rehabilitación, regresarán a los humedales de Corrientes equipados con collares satelitales.
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El aguará guazú tendrá dos nuevos habitantes en libertad dentro del Parque Nacional Iberá, en Corrientes. Kuarahy y Jasy, dos hermanos rescatados cuando tenían apenas 45 días, serán liberados durante julio de 2026 después de completar un largo proceso de recuperación.

La noticia representa un paso importante para la conservación de uno de los mamíferos más llamativos de Sudamérica. Los animales quedaron sin cuidados maternos en los Esteros del Iberá y fueron trasladados para recibir atención especializada.

Los ejemplares —un macho y una hembra— llevan nombres guaraníes: Kuarahy significa “Sol” y Jasy, “Luna”. Durante su rehabilitación permanecieron con el menor contacto humano posible para conservar las conductas que necesitarán al regresar a su ambiente natural.

¿Cómo es el aguará guazú?

Aspecto del animal.

El aguará guazú, cuyo nombre científico es Chrysocyon brachyurus, es el cánido más grande de Sudamérica. Sin embargo, a pesar de su nombre y de su apariencia, no es exactamente un lobo ni un zorro.

Es la única especie viva de su género. Tiene un cuerpo delgado, pelaje rojizo, grandes orejas, hocico oscuro y una crin negra sobre el cuello y los hombros. Sus patas largas le permiten desplazarse entre pastizales altos, bañados y terrenos parcialmente inundados.

En Argentina vive principalmente en ambientes abiertos del centro y el norte del país. Está presente en provincias como:

  • Corrientes.
  • Formosa.
  • Chaco.
  • Santa Fe.
  • Misiones.
  • Santiago del Estero.
  • Córdoba.
  • Entre Ríos.

Es un animal solitario, tímido y principalmente crepuscular o nocturno. Por lo general, evita las zonas muy pobladas y no representa un peligro para las personas.

Su alimentación es omnívora. Consume frutos, raíces, insectos, pequeños roedores, aves, peces, reptiles y otros animales de tamaño reducido. Gracias a esta dieta, dispersa semillas mediante sus excrementos y ayuda a regular las poblaciones de algunas especies pequeñas.

¿Cómo será el regreso de los aguará guazú al Iberá?

Kuarahy y Jasy fueron encontrados en los humedales del Iberá en 2025. Como todavía dependían de los cuidados de su madre, debieron ser rescatados y trasladados a centros especializados.

Después de recibir los primeros cuidados en Corrientes, continuaron su recuperación en el Centro de Recuperación de Especies Temaikèn, ubicado en Escobar, provincia de Buenos Aires.

La rehabilitación de un animal silvestre no consiste únicamente en curar una herida o alimentarlo. Los especialistas también deben comprobar que pueda:

  • Buscar y reconocer alimentos por su cuenta.
  • Evitar a las personas.
  • Reaccionar ante posibles peligros.
  • Desplazarse normalmente.
  • Mantener un buen estado sanitario.

Una vez que estén listos, los hermanos serán trasladados nuevamente a Corrientes. La liberación se realizará en el Parque Nacional Iberá, dentro del ambiente donde nacieron.

Cada ejemplar llevará un collar satelital. Estos dispositivos enviarán información sobre su ubicación y permitirán estudiar sus recorridos, los lugares donde descansan, sus zonas de alimentación y su adaptación después de la liberación.

El seguimiento no solo servirá para cuidar a Kuarahy y Jasy. Los datos también podrán ayudar a planificar futuras acciones de conservación para otros ejemplares.

¿Por qué el aguará guazú necesita protección?

Un aguará guazú en descanso.

A escala mundial, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza ubica al aguará guazú en la categoría “Casi Amenazado”. En Argentina, la especie está clasificada como “Vulnerable”, debido a los riesgos que enfrentan sus poblaciones.

Una de las principales amenazas es la pérdida y transformación de su hábitat. Los pastizales y humedales donde vive pueden ser reemplazados o fragmentados por caminos, cultivos, forestaciones y otras actividades humanas.

Los atropellamientos en rutas también representan un problema grave. Como los animales recorren grandes distancias durante la noche, muchas veces deben cruzar caminos y rutas que atraviesan su territorio.

Otros riesgos son:

  • La caza y la persecución.
  • La captura para tenerlo como mascota.
  • El comercio ilegal de fauna.
  • Las enfermedades transmitidas por perros.
  • Los incendios y la degradación de los humedales.

Algunas creencias populares también provocaron su persecución. Su aspecto y sus vocalizaciones fueron relacionados durante mucho tiempo con la leyenda del lobizón. Sin embargo, se trata de un animal esquivo que suele alejarse ante la presencia humana.

Protegerlo requiere conservar grandes extensiones de pastizales y humedales conectados entre sí. También es necesario reducir la velocidad en las rutas donde vive, controlar la caza y evitar que los perros domésticos ingresen en áreas naturales.

El regreso de Kuarahy y Jasy muestra cómo el rescate, la rehabilitación y el seguimiento científico pueden ofrecer una nueva oportunidad a los animales silvestres. La conservación del aguará guazú depende también de proteger los paisajes abiertos y los humedales que necesita para sobrevivir.

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