Parque Nacional San Guillermo: el gran refugio de vicuñas y paisajes extremos de San Juan - Billiken
 

Parque Nacional San Guillermo: el gran refugio de vicuñas y paisajes extremos de San Juan

Parque Nacional San Guillermo: el gran refugio de vicuñas y paisajes extremos de San Juan
En el noroeste de San Juan, el Parque Nacional San Guillermo protege ambientes extremos donde la fauna y la vegetación están obligadas a adaptarse a grandes alturas.
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El Parque Nacional San Guillermo es uno de los lugares más singulares de la Argentina porque protege un paisaje de altura muy poco común dentro del sistema nacional de áreas protegidas. Está en el extremo noroeste de San Juan y conserva 166.000 hectáreas de ambientes duros, abiertos y ventosos, donde la vida se adapta a condiciones extremas.

Su historia de conservación es anterior a la creación del parque. Primero fue Reserva Provincial en 1972 y, en 1980, pasó a integrar la primera Reserva de Biosfera designada en la Argentina, un reconocimiento que destacó tanto su valor ecológico como cultural. Más tarde, en 1998, se creó el parque nacional sobre la zona núcleo del área protegida.

También es un territorio con una presencia humana muy antigua. La Administración de Parques Nacionales (APN) señala que en San Guillermo hay evidencias de ocupación humana de hace unos 10.000 años.

Entre los sitios más destacados está Alcaparrosa, una antigua construcción incaica que luego también fue utilizada por criollos. Además, dentro del parque hay segmentos del Qhapaq Ñan, el Sistema Vial Andino incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Parque Nacional San Guillermo: un paisaje de altura muy exigente

Parque Nacional San Guillermo: el gran refugio de vicuñas y paisajes extremos de San Juan

El área protegida tiene un promedio cercano a los 4.000 metros sobre el nivel del mar, algo que condiciona el clima, el suelo, la vegetación y la fauna. Allí predominan el frío, la sequedad, la gran amplitud térmica y los vientos intensos, que pueden superar los 120 kilómetros por hora.

El parque protege sectores de tres ecorregiones: Puna, Altos Andes y Monte de Sierras y Bolsones. Esa combinación lo vuelve muy particular dentro del mapa argentino, porque reúne llanos de altura, quebradas abruptas y sectores donde se concentra la humedad y aparecen las llamadas vegas, manchas verdes fundamentales para la vida animal.

En gran parte del parque la vegetación es baja y achaparrada, con hojas pequeñas y gruesas para resistir el clima. Entre las especies más destacadas aparecen la yareta y la margarita de San Guillermo, una planta exclusiva de este lugar.

Vicuñas y más vicuñas, el animal clave (pero no el único)

Parque Nacional San Guillermo: el gran refugio de vicuñas y paisajes extremos de San Juan

Si hay un animal que identifica al Parque Nacional San Guillermo, ese es la vicuña. Históricamente, estos llanos de altura sostuvieron grandes poblaciones de este camélido andino, y el área todavía resguarda una de las concentraciones más importantes del sur de la Puna. La APN recuerda además que hay evidencias de uso humano del área ligadas a estos animales desde hace 6.500 años.

En las vegas y arroyos veraniegos también aparecen guanacos, zorros colorados, jilgueros andinos, chinchillones y reptiles como el chelco de San Guillermo. Esa diversidad depende mucho de los pequeños sectores húmedos, que funcionan como puntos clave dentro de un ambiente mayormente árido.

Qué tener en cuenta para visitar San Guillermo

El Parque Nacional San Guillermo puede visitarse durante todo el año, pero la propia APN recomienda especialmente otoño y primavera. En verano, las lluvias pueden complicar el acceso; en invierno, las temperaturas muy bajas afectan la comodidad en refugios e instalaciones. Antes de organizar el viaje, hay tres datos importantes a tener en cuenta:

  • Solo se puede ingresar con guía habilitado, por la fragilidad del ambiente y las exigencias del terreno.
  • Hace falta un vehículo 4x4 tipo pick-up, porque los caminos son sinuosos, largos y de dificultad alta.
  • Se exige apto médico y reserva previa, ya que la altura y el aislamiento obligan a planificar bien cada visita.

Ya dentro del área, se pueden hacer recorridos vehiculares como Los Caserones y Punto Panorámico, además de visitar el sitio arqueológico Alcaparrosa. Son propuestas pensadas para conocer mejor uno de los rincones más extremos y menos conocidos del oeste argentino.

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