¿Por qué la tierra de Misiones es tan roja? - Billiken
 

¿Por qué la tierra de Misiones es tan roja?

misiones
El famoso suelo rojo misionero guarda una historia de millones de años. El clima húmedo transforma lentamente las rocas y favorece la concentración de minerales de hierro que tiñen el paisaje.
Mi País
Google Logo

Seguí a Billiken
en Google

Mi País

Quien recorre la provincia difícilmente pase por alto la tierra de Misiones. Caminos, barrancas y campos presentan un color rojo intenso que contrasta con el verde de la Selva Paranaense. Ese tono característico no es una casualidad: cuenta parte de la historia geológica y climática de la región.

En amplias zonas, estos suelos se desarrollaron sobre materiales vinculados con antiguas rocas basálticas. Con el paso del tiempo, el calor, el agua y distintos procesos químicos fueron alterando esos materiales y favorecieron la presencia de compuestos de hierro que aportan los tonos rojizos. Investigaciones del CONICET identificaron, entre otros minerales, hematita y caolinita en perfiles lateríticos de Misiones.

¿Qué vuelve roja a la tierra de Misiones?

Tierra roja.

El gran protagonista es el hierro.

Muchas de las rocas sobre las que se desarrollaron estos suelos contienen minerales con ese elemento. Cuando las rocas quedan sometidas durante períodos prolongados al agua, al oxígeno y a otras condiciones ambientales, comienzan a alterarse químicamente.

Entre los productos que se forman aparecen óxidos e hidróxidos de hierro. Algunos tienen colores amarillentos, marrones o rojizos. La hematita, por ejemplo, es un óxido de hierro estrechamente relacionado con los tonos rojos intensos de numerosos suelos. El CONICET encontró hematita en los sectores más alterados de perfiles lateríticos estudiados en Misiones.

Algo parecido ocurre cuando un objeto de hierro desarrolla herrumbre, aunque los procesos del suelo son mucho más complejos y se extienden durante escalas de tiempo enormes.

El clima transforma lentamente la tierra de Misiones

El color tampoco podría explicarse sin tener en cuenta el ambiente.

Misiones tiene un clima subtropical sin estación seca y es una de las regiones más húmedas de Argentina. Las lluvias frecuentes y las temperaturas relativamente altas favorecen una intensa meteorización química.

El agua se infiltra en el terreno y ayuda a disolver y transportar determinados componentes hacia capas más profundas o fuera del perfil. Este lavado recibe el nombre de lixiviación. Mientras algunos materiales se pierden, los compuestos menos móviles de hierro y aluminio pueden quedar relativamente concentrados.

Tres factores resultan entonces fundamentales:

  • Rocas y sedimentos ricos en minerales con hierro, que aportan el material inicial.
  • Clima cálido y húmedo, que acelera muchas reacciones químicas.
  • Mucho tiempo, necesario para producir suelos profundamente meteorizados.

Estudios realizados por la Universidad Nacional de Misiones describen gran parte de los suelos provinciales como lateríticos y señalan que las condiciones intertropicales húmedas son importantes para su formación.

¿Qué tienen que ver los antiguos basaltos?

Buena parte del subsuelo misionero está relacionado con enormes derrames de lava ocurridos hace millones de años en esta región de Sudamérica. Al enfriarse, esas lavas formaron extensas capas de basalto.

Durante muchísimo tiempo, esas rocas estuvieron expuestas a procesos de alteración. Una investigación publicada en 2019 y registrada por CONICET analizó suelos lateríticos desarrollados sobre los basaltos de Serra Geral —conocidos en Argentina como Formación Posadas— y encontró señales de una meteorización química extremadamente intensa. El estudio respaldó, para el sitio analizado, un origen relacionado directamente con los basaltos subyacentes.

Sin embargo, conviene evitar una simplificación: no todo el suelo de Misiones tiene exactamente el mismo origen ni la misma composición. Existen distintos tipos, desarrollados también sobre areniscas, sedimentos fluviales y otros materiales. Incluso entre los suelos rojos aparecen variaciones.

La tierra roja también forma parte del paisaje misionero

Aspecto de Misiones.

La coloración terminó convirtiéndose en uno de los rasgos visuales más reconocibles de la provincia. La propia promoción turística nacional presenta a la Selva Misionera como una región atravesada por caminos de “tierra colorada”, rodeados por una vegetación extraordinariamente diversa.

Además de ser llamativos, estos suelos requieren cuidado. En zonas con pendientes y lluvias intensas pueden sufrir erosión, especialmente cuando desaparece la cobertura vegetal que protege la superficie. Algunos de los suelos rojos misioneros son profundos y tienen importancia para actividades agrícolas y forestales.

Así, el extraordinario color de la tierra de Misiones es el resultado visible de una historia que comenzó mucho antes de la aparición de sus actuales paisajes. Rocas antiguas, minerales con hierro, agua, calor y enormes períodos de tiempo trabajaron juntos hasta producir uno de los suelos más característicos de Argentina.

    Vínculo copiado al portapapeles.

    3/9

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

    Ant Sig