¿Cómo pueden los búhos girar tanto la cabeza? - Billiken
 

¿Cómo pueden los búhos girar tanto la cabeza?

Los búhos no pueden girar la cabeza 360 grados, pero sí alcanzan ángulos sorprendentes gracias a una anatomía cervical y circulatoria especialmente adaptada.
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Una de las habilidades más sorprendentes de estas aves aparece cuando observan algo situado detrás de ellas. Para entender cómo giran la cabeza los búhos, primero hay que aclarar un mito: no pueden dar una vuelta completa de 360 grados. Sin embargo, algunas especies alcanzan rotaciones de alrededor de 270 grados, una capacidad extraordinaria entre los vertebrados.

Este movimiento está relacionado, además, con su forma de mirar. Los ojos de los búhos tienen una movilidad muy limitada dentro de sus órbitas, de modo que mover la cabeza resulta fundamental para cambiar rápidamente el campo visual.

¿Cómo giran la cabeza los búhos?

Aspecto de los búhos.

La primera clave está escondida debajo de las plumas. Un estudio publicado en PLOS ONE sobre la lechuza de campanario americana encontró 14 vértebras cervicales y mostró que su cuello presenta una característica forma de “S”. La rotación no depende de una única articulación: distintas regiones de la columna cervical participan en el movimiento.

Entre las adaptaciones que favorecen esta movilidad se encuentran:

  • 14 vértebras cervicales, que forman un cuello muy articulado.
  • Distintos tipos de articulaciones a lo largo de la columna.
  • Una musculatura cervical compleja, preparada para controlar movimientos amplios.
  • Canales vertebrales espaciosos, que reducen las limitaciones durante los giros.

Las plumas hacen que el cuello parezca corto, pero debajo de ellas existe una estructura larga y flexible que puede adoptar posiciones muy diferentes. Las investigaciones anatómicas muestran que el giro se distribuye entre varias zonas, en lugar de concentrarse en un solo punto.

Un sistema circulatorio preparado para girar

Mover los huesos no es el único desafío. En otros animales, una torsión semejante podría comprimir o estirar peligrosamente los vasos que llevan sangre hacia el cerebro.

Una investigación publicada en Science en 2013 identificó adaptaciones especiales en las arterias cervicales y cefálicas de los búhos. Estudios posteriores confirmaron, por ejemplo, que los conductos óseos por donde pasan determinados vasos son particularmente espaciosos, lo que les proporciona margen durante la rotación.

Este diseño ayuda a evitar que los movimientos extremos interrumpan peligrosamente la circulación. Es decir, la capacidad no depende solamente de tener un cuello flexible: huesos, músculos y vasos sanguíneos funcionan como partes de un mismo sistema.

¿Por qué necesitan mover tanto la cabeza?

Animal.

La gran movilidad les permite explorar el entorno sin tener que desplazar todo el cuerpo. Esto resulta especialmente útil para aves que dependen mucho de la vista y del oído para localizar posibles presas.

También explica algunos de sus movimientos más curiosos. Los búhos no solo rotan la cabeza: pueden inclinarla y desplazarla para obtener información visual desde diferentes posiciones. Su compleja musculatura cervical participa en el control preciso de esos movimientos.

Por eso, la respuesta a cómo giran la cabeza los búhos reúne varias adaptaciones trabajando al mismo tiempo. Su cuello no funciona como una pieza extraordinariamente elástica: es una estructura especializada en la que vértebras, articulaciones, músculos y vasos permiten alcanzar ángulos que serían imposibles —y peligrosos— para muchos otros animales.

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