¿Por qué el pavo real tiene plumas de colores tan intensos? - Billiken
 

¿Por qué el pavo real tiene plumas de colores tan intensos?

Los colores de estas aves esconden una extraordinaria estructura microscópica. La forma en que melanina, queratina y aire interactúan con la luz produce reflejos capaces de cambiar ante nuestros ojos.
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Cuando un pavo real macho despliega su enorme abanico, los colores parecen encenderse. Verdes, azules, bronces y violetas cambian de intensidad según el movimiento del animal y la posición del observador. Esa característica ofrece una pista importante: buena parte de esos tonos no funciona como el color de una pintura.

Los científicos llaman coloración estructural al fenómeno. En lugar de depender únicamente de moléculas pigmentarias que absorben determinadas longitudes de onda, el efecto surge de estructuras microscópicas que reflejan selectivamente la luz. En el pavo real, ese mecanismo produce la famosa iridiscencia de su plumaje.

¿Cómo obtiene sus colores el pavo real?

Animal.

Para descubrirlo hay que acercarse a una escala muchísimo menor que la que podemos ver a simple vista.

Las plumas están divididas en ramas llamadas barbas, que a su vez tienen estructuras todavía más finas conocidas como bárbulas. Investigaciones realizadas mediante microscopía electrónica encontraron en ellas una organización periódica formada por melanina, queratina y diminutos espacios de aire.

Estas estructuras tienen dimensiones comparables con las longitudes de onda de la luz visible. Cuando la luz llega hasta ellas, algunas longitudes de onda se reflejan con mucha más intensidad que otras. Nuestro cerebro interpreta esa selección como colores muy definidos.

La investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences mostró que pequeñas diferencias en la separación y organización de esas estructuras microscópicas permiten generar distintos tonos, como:

  • Azules intensos.
  • Verdes metálicos.
  • Amarillos y dorados.
  • Marrones y bronces.

Así, pequeñas modificaciones invisibles para nuestros ojos producen enormes diferencias en el aspecto final de la pluma.

¿Por qué las plumas del pavo real cambian de color?

Este fenómeno recibe el nombre de iridiscencia. El color que vemos depende parcialmente del ángulo con el que la luz llega a la pluma y de la posición desde la cual la observamos.

Las diminutas estructuras de las bárbulas producen fenómenos de interferencia: ciertas ondas luminosas se refuerzan mientras otras se debilitan. Cuando cambia el ángulo, también cambia qué longitudes de onda llegan con mayor intensidad hasta nuestros ojos.

Por eso una pluma puede parecer azul desde una posición y adquirir reflejos verdes o violetas cuando la movemos.

Los pigmentos igualmente cumplen un papel. La melanina forma parte de las microestructuras y absorbe parte de la luz, ayudando a que los reflejos estructurales resulten más definidos. Estudios recientes incluso muestran que la coloración del plumaje puede combinar mecanismos estructurales con pequeñas contribuciones de otros pigmentos.

El famoso abanico no es exactamente la cola

Pavo real en detalle.

Existe otra curiosidad. La enorme estructura que el macho despliega durante el cortejo suele llamarse “cola”, pero técnicamente está formada en gran parte por plumas cobertoras superiores de la cola extraordinariamente alargadas.

El Smithsonian señala que este conjunto, conocido como train en inglés, puede alcanzar alrededor de 1,7 metros y presentar entre 100 y 175 ocelos, los dibujos circulares que parecen enormes ojos azules y verdes. Las verdaderas plumas de la cola ayudan a sostener semejante abanico.

¿Para qué utiliza el pavo real semejantes plumas?

La explicación está principalmente en la selección sexual. Durante el cortejo, el macho abre el abanico frente a las hembras, lo orienta hacia ellas y puede hacerlo vibrar, generando un efecto visual y sonoro todavía más llamativo.

Experimentos en los que se siguió la mirada de las hembras demostraron que estas prestan especial atención a determinadas zonas del abanico. A corta distancia observan principalmente su parte inferior, mientras que la región superior parece funcionar como una señal visible desde más lejos. Los movimientos y vibraciones también ayudan a captar su atención.

Charles Darwin utilizó precisamente al pavo real como uno de sus ejemplos más conocidos para explicar cómo ciertas características muy llamativas pueden evolucionar por selección sexual, aunque no necesariamente resulten ventajosas para escapar de depredadores.

Así, los extraordinarios colores del pavo real son el resultado de dos historias que se encuentran en una misma pluma. Una pertenece a la física: diminutas estructuras manipulan la luz. La otra pertenece a la evolución: ese espectáculo visual se convirtió en una importante herramienta de comunicación y cortejo.

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