Descubrieron una nueva especie de gato silvestre en Bolivia: ¿cómo pasó inadvertida hasta ahora? - Billiken
 

Descubrieron una nueva especie de gato silvestre en Bolivia: ¿cómo pasó inadvertida hasta ahora?

Es más pequeño que muchos gatos domésticos y las comunidades de los Yungas ya lo conocían. Sin embargo, hicieron falta análisis genéticos para demostrar que el tilcayo era una especie diferente.
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Es más pequeño que muchos gatos domésticos, tiene manchas oscuras sobre el pelaje y habita entre los bosques nublados de los Andes y la Amazonia. Aunque las comunidades de la región lo conocían desde hacía mucho tiempo, recién ahora los científicos confirmaron que se trata de una nueva especie de gato silvestre.

Su nombre científico es Leopardus tilcayo y vive en los Yungas de Bolivia. La descripción apareció el 17 de septiembre de 2026 en la revista Current Biology y representa la primera vez en más de un siglo que se describe formalmente una nueva especie viviente de felino.

Pero ¿cómo puede un mamífero de este tamaño permanecer tanto tiempo sin ser reconocido por la ciencia?

¿Cómo es la nueva especie de gato silvestre de Bolivia?

Gato de Bolivia.

El tilcayo pertenece al género Leopardus, que reúne a distintos pequeños felinos de América Latina. El ejemplar que llamó la atención de los investigadores mide alrededor de 46 centímetros de cabeza y cuerpo y pesa cerca de 1,4 kilos, por lo que es incluso más pequeño que numerosos gatos domésticos.

Tiene un pelaje amarronado con grandes manchas o rosetas irregulares y una cola relativamente fina. Vive en los Yungas bolivianos, una región de bosques húmedos ubicada sobre las laderas orientales de los Andes, donde las montañas comienzan a encontrarse con la cuenca amazónica.

El nombre “tilcayo” tampoco fue inventado en un laboratorio. Los investigadores lo eligieron porque es el término utilizado tradicionalmente por habitantes de la región para referirse a este pequeño felino.

Hasta el momento, los científicos disponen de muy pocos registros. Se conocen dos individuos vivos y algunas imágenes obtenidas mediante cámaras trampa. Los primeros datos sugieren que podría tener hábitos principalmente nocturnos y alimentarse de pequeños roedores, aunque todavía queda muchísimo por descubrir sobre su comportamiento.

¿Por qué pasó inadvertido durante tanto tiempo?

El tilcayo no estaba completamente escondido de los seres humanos. De hecho, uno de los animales que permitió iniciar la investigación había llegado años atrás a un refugio de fauna después de que una familia local lo encontrara cuando era cachorro y creyera que podía tratarse de un gato doméstico.

El verdadero problema era otro: se parecía muchísimo a otros gatos tigre sudamericanos.

Durante años, distintos felinos pequeños y manchados fueron agrupados bajo unas pocas especies porque sus diferencias exteriores podían ser difíciles de reconocer. Una fotografía, e incluso una observación directa, no siempre alcanza para saber si dos animales pertenecen a la misma especie.

Los investigadores comenzaron a sospechar cuando algunas características del animal boliviano —como la forma de las manchas, el pelaje y la cola— no coincidían exactamente con las descripciones de los gatos tigre conocidos.

La respuesta definitiva llegó gracias a la genética.

El ADN reveló que no era simplemente otro gato tigre

El nuevo estudio analizó los genomas completos de 38 ejemplares del género Leopardus, incluidos animales actuales y muestras conservadas en museos. De ellos, 26 pertenecían al complejo de los llamados gatos tigre.

Esta combinación de genética moderna y material de colecciones científicas, conocida como museómica, permitió reconstruir con mucha mayor precisión la historia evolutiva del grupo.

Los resultados mostraron que Leopardus tilcayo constituye un linaje claramente diferente. Los investigadores estiman que se separó de sus parientes hace aproximadamente 1,4 millones de años. El estudio concluyó, además, que aquello que durante mucho tiempo parecía ser un pequeño conjunto de gatos muy similares comprende en realidad cinco especies distintas.

También describió una nueva subespecie de los Yungas peruanos, denominada Leopardus tigrinus antisuyo.

¿Por qué descubrir una especie nueva también ayuda a protegerla?

Reconocer especies diferentes no es solamente una cuestión de nombres. También puede cambiar la manera en que los científicos evalúan su conservación.

Si animales que antes eran considerados parte de una misma especie en realidad pertenecen a poblaciones más pequeñas y separadas, cada una podría encontrarse en una situación más delicada de lo que se pensaba.

Los Yungas, donde vive el tilcayo, tienen una enorme biodiversidad, pero también enfrentan presiones vinculadas con la deforestación, la expansión agrícola, los incendios y la minería.

Por ahora, todavía falta conocer cuántos tilcayos existen, qué extensión tiene realmente su territorio y cuáles son sus principales amenazas.

El hallazgo muestra además algo sorprendente: incluso dentro de una familia animal tan conocida como la de los gatos, todavía pueden existir especies que pasen inadvertidas ante la ciencia. A veces no porque nadie las haya visto, sino porque dos animales pueden parecer casi iguales por fuera y llevar millones de años de diferencias escritos en su ADN.

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