La sinestesia es una forma particular de percepción en la que un estímulo desencadena, de manera involuntaria, una experiencia adicional. En palabras sencillas, es como si alguien pudiera escuchar una nota musical y percibir al mismo tiempo un color, aunque ese color no esté realmente presente frente a sus ojos.
No significa que los sentidos estén "confundidos". En la sinestesia del desarrollo, estas asociaciones suelen aparecer desde la infancia y mantenerse de forma bastante estable a lo largo del tiempo.
¿Qué es la sinestesia?
La Real Academia Española la define, en psicología, como una imagen o sensación propia de un sentido determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente. En la investigación científica se destacan dos características: la experiencia aparece automáticamente y no depende de una decisión consciente.
Por eso, una persona con sinestesia no elige que una letra sea roja o que una canción produzca destellos azules. Tampoco debe confundirse con una alucinación o un trastorno mental: se considera una variación de la percepción y, por lo general, no requiere tratamiento.
Sus causas exactas todavía se investigan. Hay evidencia de que ciertas formas pueden presentarse en familias y tener un componente hereditario, pero los estudios apuntan a un fenómeno complejo en el que podrían intervenir varios genes, el desarrollo cerebral y otros factores.
Una historia que comenzó hace más de dos siglos
El primer caso científico convincente que se conoce fue descrito en 1812 por el médico austríaco Georg Tobias Ludwig Sachs. En una tesis escrita en latín sobre su propio albinismo, Sachs relató también que números, letras, días de la semana y sonidos musicales le producían experiencias de color.
Sin embargo, él no usó la palabra "sinestesia". Durante el siglo XIX aparecieron distintas denominaciones para fenómenos semejantes. Recién en 1892, el médico francés Jules Antoine Millet empleó synesthésie en el sentido amplio que se acerca al uso científico actual: distintas clases de sensaciones asociadas.
¿Qué puede percibir una persona con sinestesia?

No todas las personas sinestésicas viven lo mismo. Se han descrito numerosas variantes y una misma persona incluso puede presentar más de una. Entre las más conocidas aparecen:
- Grafema-color: determinadas letras o números evocan colores específicos.
- Cromestesia: sonidos, voces o piezas musicales desencadenan experiencias de color.
- Léxico-gustativa: ciertas palabras provocan sabores concretos.
- Secuencia-espacio: números, meses o días de la semana se perciben ubicados en posiciones particulares del espacio.
Estas relaciones son personales: una "A" puede ser roja para alguien y azul para otra persona. Lo importante es que la asociación aparece sin esfuerzo y tiende a repetirse de manera consistente.
