¿Es cierto que los girasoles siguen el Sol durante todo el día? - Billiken
 

¿Es cierto que los girasoles siguen el Sol durante todo el día?

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Los girasoles jóvenes se desplazan de este a oeste durante el día y regresan durante la noche. Cuando florecen, ese movimiento se detiene y suelen quedar mirando hacia el amanecer.
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Un campo de girasoles parece ofrecer una de las demostraciones más llamativas de la relación entre las plantas y la luz. Durante mucho tiempo se popularizó la idea de que sus grandes flores “persiguen” al Sol desde que amanece hasta que anochece. La realidad es un poco más compleja: los ejemplares jóvenes efectivamente realizan ese movimiento, pero los adultos ya no lo hacen.

Este fenómeno recibe el nombre de heliotropismo de los girasoles y está relacionado tanto con la luz como con un reloj biológico interno. Investigaciones de la Universidad de California en Davis demostraron que las plantas jóvenes se orientan hacia el este por la mañana y se desplazan progresivamente hacia el oeste durante el día. Durante la noche realizan el movimiento inverso y vuelven a colocarse hacia el este antes del amanecer.

¿Cómo funciona el heliotropismo de los girasoles?

Naturaleza.

No es la flor la que gira sobre sí misma como si estuviera colocada sobre un eje. El movimiento se produce mediante un crecimiento desigual del tallo.

Durante el día, el lado oriental del tallo crece más rápidamente y empuja la parte superior de la planta hacia el oeste. Por la noche ocurre lo contrario: crece más el lado occidental y el girasol vuelve a orientarse hacia el este.

El proceso depende además del ritmo circadiano, una especie de reloj interno de aproximadamente 24 horas. Por eso, los girasoles no se limitan a reaccionar en cada momento a la posición de la luz: también pueden anticipar el amanecer y prepararse para recibirlo.

El estudio publicado en Science en 2016 comprobó además que esta conducta beneficia el crecimiento de las plantas jóvenes. Los investigadores alteraron artificialmente la orientación de algunos ejemplares y observaron que aquellos que podían seguir el recorrido solar crecían mejor que los que tenían impedido hacerlo.

El ciclo puede resumirse de esta forma:

  • Al amanecer: el girasol joven está orientado hacia el este.
  • Durante el día: acompaña progresivamente el movimiento aparente del Sol hacia el oeste.
  • Durante la noche: vuelve lentamente hacia el este.
  • Al alcanzar la madurez: ese recorrido diario comienza a desaparecer.

¿Cuándo termina el heliotropismo de los girasoles?

El gran detalle que suele quedar fuera del relato popular es que los girasoles adultos no siguen al Sol durante todo el día.

Cuando la planta madura y comienza la floración, el tallo deja de alargarse con la misma intensidad, se vuelve más grueso y rígido, y el movimiento disminuye. Finalmente, la mayoría de los capítulos florales queda orientada de manera bastante estable hacia el este, es decir, hacia el lugar por donde sale el Sol.

Esto significa que, en un campo de girasoles maduros, no deberíamos esperar que las flores estén mirando al oeste al atardecer. Muchas continuarán apuntando aproximadamente hacia el este durante toda la jornada.

Además, lo que solemos llamar “la flor” del girasol es en realidad una estructura denominada capítulo, integrada por cientos y, en algunos casos, miles de pequeñas flores o floretes. Cada futura semilla se desarrolla a partir de una de ellas.

¿Por qué los girasoles maduros quedan mirando hacia el este?

Girasoles en el campo.

La orientación definitiva parece ofrecer importantes ventajas reproductivas. En un estudio publicado en 2021, investigadores de UC Davis compararon girasoles orientados hacia el este con otros colocados artificialmente hacia el oeste.

Las flores orientadas hacia el amanecer se calentaban más rápidamente durante las primeras horas del día y recibían más visitas de abejas, especialmente durante la mañana. También liberaban polen antes y, bajo determinadas condiciones, producían semillas más grandes y pesadas.

La temperatura parece ser una de las claves. Cuando los investigadores calentaron artificialmente capítulos que miraban hacia el oeste, obtuvieron algunos efectos similares a los observados en los que recibían directamente el Sol de la mañana. Además, la luz solar hace más visibles para las abejas ciertos patrones ultravioletas de las flores que nosotros no podemos observar.

Por lo tanto, decir que los girasoles siguen al Sol no es exactamente un mito, pero requiere una aclaración importante. El heliotropismo de los girasoles caracteriza sobre todo a las plantas jóvenes. Cuando llega la madurez, el baile diario se detiene y las flores suelen quedar mirando hacia el este, justo a tiempo para aprovechar los primeros rayos del día y recibir a sus polinizadores.

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