¿Es cierto que los pulpos tienen tres corazones? - Billiken
 

¿Es cierto que los pulpos tienen tres corazones?

Dos corazones llevan la sangre hacia las branquias y un tercero la distribuye por el cuerpo. El sorprendente sistema circulatorio de los pulpos esconde todavía más curiosidades.
Naturaleza
Agregar como fuente preferida en Google
Naturaleza

A simple vista, los pulpos ya parecen animales fuera de lo común: tienen ocho brazos, pueden cambiar de color en cuestión de segundos, expulsan tinta para defenderse y son capaces de resolver problemas. Pero hay una característica todavía más sorprendente escondida dentro de su cuerpo: los pulpos tienen tres corazones.

No se trata de tres órganos que hagan exactamente el mismo trabajo. Su sistema circulatorio está dividido de una manera muy particular, adaptada a la vida bajo el agua. Dos corazones se ocupan de enviar la sangre hacia las branquias, mientras que el tercero impulsa la sangre oxigenada hacia el resto del organismo.

¿Cómo funcionan los tres corazones de los pulpos?

Animal.

Los dos corazones ubicados cerca de las branquias se conocen como corazones branquiales. Su tarea es impulsar la sangre pobre en oxígeno hacia esos órganos respiratorios. Allí, al entrar en contacto con el agua que circula por las branquias, la sangre libera dióxido de carbono y capta oxígeno.

Después entra en acción el tercer corazón, llamado corazón sistémico. Es el encargado de recibir la sangre ya oxigenada y distribuirla por todo el cuerpo. Según el Aquarium of the Pacific, uno de los corazones bombea sangre hacia el organismo y los otros dos la envían hacia las branquias.

En resumen, el trabajo se reparte así:

  • Dos corazones branquiales: impulsan la sangre hacia las branquias.
  • Un corazón sistémico: reparte la sangre oxigenada por el cuerpo.
  • Las branquias: permiten el intercambio de gases entre la sangre y el agua.

Este sistema es especialmente importante porque los pulpos son animales activos. Sus brazos están formados en gran parte por músculos y tienen numerosas ventosas, por lo que necesitan un suministro continuo de oxígeno.

Los pulpos también tienen sangre azul

El sistema circulatorio de los pulpos tiene otra rareza: su sangre es azul. La razón está en la molécula que transporta el oxígeno.

Mientras que los seres humanos utilizamos hemoglobina, una proteína con hierro que contribuye al color rojo de nuestra sangre, los pulpos emplean hemocianina, que contiene cobre. Cuando esta se une al oxígeno adquiere una tonalidad azulada.

La hemocianina resulta útil para transportar oxígeno en las condiciones en las que habitan estos animales, incluso en aguas frías o con una menor disponibilidad de oxígeno. National Geographic destaca esta característica entre las numerosas adaptaciones de los pulpos, junto con su desarrollado sistema nervioso y su sorprendente capacidad para modificar su apariencia.

¿Por qué nadar puede cansar tanto a los pulpos?

Aspecto de los pulpos.

Hay otro detalle llamativo. Cuando un pulpo nada, el corazón sistémico —el encargado de enviar sangre al resto del cuerpo— deja temporalmente de latir. Esto hace que nadar resulte una actividad exigente y ayuda a explicar por qué muchos pulpos prefieren desplazarse sobre el fondo marino cuando no necesitan escapar rápidamente.

Para nadar, absorben agua dentro del manto y luego la expulsan con fuerza por un conducto llamado sifón. Ese chorro los impulsa en dirección contraria y les permite alejarse rápidamente de un peligro. National Geographic explica que esta propulsión a chorro es una de sus principales formas de desplazamiento.

Por eso, tener tres corazones no significa que los pulpos posean una resistencia ilimitada. Al contrario: su anatomía muestra hasta qué punto cada órgano está especializado para sobrevivir bajo el agua.

Pulpos: mucho más que tres corazones

Los corazones son apenas una de las muchas particularidades de estos cefalópodos. También pueden modificar rápidamente el color y la textura de su piel gracias a células especializadas. Esta habilidad les sirve para mezclarse con rocas, corales y otras partes de su entorno, por lo que son considerados auténticos maestros del camuflaje.

Así, la respuesta es clara: sí, los pulpos tienen tres corazones. Dos trabajan enviando sangre hacia las branquias y uno mantiene abastecido al resto del cuerpo. Junto con su sangre azul, su inteligencia y sus sorprendentes mecanismos de defensa, este sistema circulatorio convierte a los pulpos en algunos de los animales más singulares del océano.

    Vínculo copiado al portapapeles.

    3/9

    Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

    Ant Sig