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¿Por qué los caballos pueden dormir de pie?

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Un mecanismo especial permite que sus patas permanezcan estables casi sin utilizar los músculos. Pero, aunque pueden dormir parados, los caballos necesitan acostarse para alcanzar una de las fases más profundas del sueño.
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Ver a un caballo con los ojos cerrados y la cabeza ligeramente baja puede generar una duda inmediata: ¿realmente está durmiendo parado? La respuesta es sí, aunque con algunas diferencias respecto del sueño que consigue cuando se acuesta.

Los caballos tienen un mecanismo anatómico conocido como aparato de sostén —o stay apparatus en inglés— que estabiliza las articulaciones de sus extremidades y les permite permanecer de pie durante mucho tiempo utilizando muy poco esfuerzo muscular. Gracias a este sistema pueden descansar e incluso atravesar determinadas fases del sueño sin caer al suelo.

Esta capacidad también representa una ventaja para animales cuya evolución estuvo marcada por la necesidad de mantenerse atentos y escapar rápidamente frente a posibles depredadores. Si ya están parados, pueden comenzar a correr mucho más rápido que si primero tuvieran que incorporarse.

¿Cómo hacen los caballos para dormir de pie?

Animales.

El secreto está principalmente en sus patas. El aparato de sostén combina huesos, articulaciones, ligamentos y tendones que pueden estabilizar las extremidades casi de manera pasiva.

En las patas delanteras, distintas estructuras mantienen firmes articulaciones como el carpo y el menudillo. En las traseras existe además un mecanismo particular que coordina la rodilla —llamada babilla en el caballo— y el corvejón. La rótula puede quedar fijada temporalmente en una posición que impide que esas articulaciones se flexionen.

Así, buena parte del peso se sostiene sin que los músculos deban permanecer constantemente contraídos.

Algunas señales típicas de un caballo que descansa parado son:

  • Mantiene la cabeza más baja y los ojos parcialmente o completamente cerrados;
  • Apoya firmemente tres extremidades y puede relajar una pata trasera, dejando apenas la punta del casco sobre el suelo;
  • Permanece casi inmóvil durante varios minutos;
  • Puede alternar qué pata trasera descansa para distribuir el peso.

¿Los caballos pueden dormir siempre de pie?

No. Esta es una de las principales confusiones alrededor del tema. Los caballos pueden dormir parte del tiempo estando parados, pero necesitan acostarse para completar correctamente todo su ciclo de sueño.

Los investigadores de la Universidad de California en Davis distinguen estados de somnolencia, sueño de ondas lentas y sueño REM. Los caballos pueden atravesar sueño de ondas lentas mientras permanecen de pie gracias a su aparato de sostén. Sin embargo, la situación cambia durante la fase REM.

En el sueño REM —siglas de rapid eye movement, “movimiento ocular rápido”— disminuye considerablemente el tono de los músculos. Si un caballo entrara plenamente en esa fase estando parado, el sistema que mantiene sus patas estables también se relajaría y podría desplomarse.

Por eso, para mantener el sueño REM de forma segura debe acostarse, ya sea apoyado sobre el pecho o recostado de lado. Investigadores de UC Davis estiman que esta fase representa aproximadamente 20 a 30 minutos del sueño total en un período de 24 horas.

¿Por qué es importante que los caballos también se acuesten?

Caballos.

Que un caballo pase mucho tiempo parado no significa que nunca necesite un lugar seguro donde echarse. El sueño es fundamental para su bienestar y la falta prolongada de descanso acostado puede convertirse en un problema.

Un caballo puede evitar tumbarse por dolor, estrés, ruidos, un espacio incómodo o porque no se siente suficientemente seguro. Cuando eso ocurre durante varios días, puede acumular una privación de sueño REM. En casos extremos, algunos animales comienzan a quedarse dormidos profundamente de pie, pierden el tono muscular y sus patas ceden repentinamente.

Los caballos, además, son durmientes polifásicos: no concentran necesariamente todo su descanso en un único bloque largo como suelen hacer las personas. Distribuyen distintos períodos de sueño a lo largo del día y la noche. Los estudios de UC Davis indican que pueden acumular alrededor de tres horas de sueño diario en varios episodios breves.

Dormir de pie, entonces, no significa que estos animales hayan encontrado la manera de prescindir del suelo. Su extraordinario aparato de sostén les permite descansar manteniéndose listos para moverse con rapidez, pero cuando llega el momento del sueño REM también necesitan hacer algo muy familiar para nosotros: encontrar un lugar cómodo, echarse y dormir profundamente.

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